Alexander von Humboldt

Formación y exploración

Hijo de Alexander Georg von Humboldt, un oficial del ejército de Federico II el Grande de Prusia y Frau Marie Elisabeth von Hollwege, heredera de una fortuna de un matrimonio anterior.

Recibió educación en el castillo de Tegel y se formó intelectualmente en Berlín, Fráncfort del Oder y Gotinga. Durante su adolescencia deseaba dedicarse a la carrera militar, pero su familia lo alejó de esta inclinación. Realizo su primer viaje formativo en la primavera de 1790 y lo llevó a lo largo del río Rin hasta Holanda y de allí a Inglaterra, con lo que empezó a soñar con navegar a otros continentes.

El regreso a su país lo hizo en el marco de la Revolución Francesa , lo que contribuyó al fortalecimiento de sus ideas liberales.

Estudio en la Escuela de Minas de Freiberg y trabajó en un departamento del gobierno, pero tras la muerte de su madre a finales de 1796 renunció a su carrera de empleado público prusiano y se lanzó de lleno a sus ambicionados viajes científicos.

Tenía disponibilidad de fondos económicos, fruto de su herencia y se relacionaba con personalidades como Friedrich Schiller y Johann Wolfgang von Goethe.

Se desplazó a París y planificó un viaje por África, sin embargo este proyecto se vio truncado, por lo que decidió partir a explorar América del Sur y Centroamérica (1799).

En compañía del francés Aimé Bonpland, recorrió diez mil kilómetros en tres etapas continentales. Las dos primeras en Sudamérica, partiendo de Caracas, pasando por las fuentes del Orinoco.

La segunda de Bogotá a Quito por los andes, y la tercera recorriendo México. Logró recopilar gran cantidad de datos sobre el clima, la flora y la fauna de la región.

Visitó Bogota con el principal objetivo de entrevistarse con el botánico José Celestino Mutis, lo que le represento tener que hacer una sacrificada travesía por el río Magdalena y los tormentosos caminos de los Andes.

Humboldt terminó sus viajes por América con una visita a Estados Unidos, donde fue huésped del presidente Thomas Jefferson, un aficionado de los estudios geográficos.

Finalmente Humboldt y Bonpland regresaron a Europa desde Filadefia, llegando el 30 de junio de 1804 a Francia. En París conoció a Simón Bolívar, a quien lo unió una gran amistad, que mantuvo hasta la muerte del Libertador, quien solía decir que Humboldt era “el descubridor científico del Nuevo Mundo, cuyo estudio ha dado a América algo mejor que todos los conquistadores juntos”.

Resultados

Entre 1804 y 1827 se estableció en París, donde recopiló y publicó el material recogido en su expedición, contenido todo él en treinta volúmenes que llevan por título “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente”. Uno de los hallazgos derivados de sus expediciones es el estudio sobre el vulcanismo y su relación con la evolución de la corteza terrestre.

Durante su estadía en el Perú y Chile, Alexander von Humboldt pudo percatarse de la diferencia de temperaturas del Océano Pacífico en determinadas épocas del año, especialmente las aguas frías que provienen desde el sur del continente americano en su desplazamiento hasta el norte, pasando por la costa peruana.

De allí comenzó a llamarse esta corriente oceánica como Corriente de Humboldt, la que por un posterior acuerdo entre Chile, Colombia, Ecuador y el Perú, se denominó como Corriente peruana.

Diplomático “ilustrado”

En 1827 regresó a Berlín y fue nombrado chambelán del rey y se convirtió en uno de sus principales consejeros, por lo que realizó numerosas misiones diplomáticas. En 1829, por encargo del zar, efectuó un viaje por la Rusia asiática, en el curso del cual visitó Dzhungaria y el Altai.

Durante los últimos veinticinco años de su vida, se concentró principalmente en la redacción de “Cosmos”, monumental visión global de la estructura del universo. Humboldt es considerado uno de los últimos ilustrados.

Tras haber gastado toda su fortuna, murió en 1859, sin dejar descendientes y sus restos fueron sepultados en el panteón de Tegel.

Poco conocido

A pesar de su amplia influencia en el mundo, la figura y la obra de Humboldt son relativamente poco conocidas en Alemania. Para dar vuelta a esta situción se han puesto en marcha varios proyectos tendientes a dar a conocer su obra masivamente en su país natal y en el mundo.

La más ambiciosa es la iniciativa para construir el “Humboldt Forum”, que será un centro cultural en el centro de Berlín.

Por otra parte esta la iniciativa del escritor alemán Hans Magnus Enzensberger que pretende recuperar la figura de Humboldt como ejemplo para sus conciudadanos, que a su juicio sólo tienen presentes los personajes negativos de la historia alemana, por ello publicó varias de sus obras (2004), entre ellas Cosmos y Ansichten der Kordilleren.

La editorial Eichborn Verlag invertió 1,5 millones de euros en el proyecto. Como parte de la campaña de divulgación de la figura del explorador, los aproximadamente 32.000 menores que estudian en escuelas que llevan el nombre de Humboldt recibierón gratis un paquete con las ediciones de Enzensberger.

Fuente: Wikipedia