Alfonso de Valdés

Alfonso de Valdés (1490 – 1532) ha sido considerado por la crítica como cabeza del erasmismo español. Sus dos obras, el Diálogo de Lactancio y un Arcediano o Diálogo de las cosas ocurridas en Roma, y el Diálogo de Mercurio y Carón, son discursos en los que defiende la política del emperador Carlos V y ensalza el pensamiento erasmista antes de que esta corriente pase a ser censurada en el medio siglo siguiente; son alegatos políticos que incluyen numerosos documentos de la cancillería imperial.

Su ideal cristiano y erasmista abarca todos los aspectos de la vida, todas las jerarquías y todos los estados de la sociedad.

Su anhelo reformador y su pensamiento utópico le hicieron expresar que su pretensión era hacer un mundo nuevo. Así, en el Diálogo de Lactancio muestra su visión del destino del mundo que tiene como centro a un Emperador y un Papa espirituales que deben gobernar al pueblo de Cristo.

En el Diálogo de Mercurio y Carón insiste básicamente en las mismas ideas; denuncia las actitudes extrovertidas de los eclesiásticos en el mundo temporal, critica la religiosidad extrema e intolerante, y señala como imperio ideal al que tiene como propósito la fraternidad de todas las naciones cristianas, regidas por un emperador.

Estos discursos emplean la prosa vehemente que exigía la proximidad de los hechos narrados. Aunque nunca exenta de recursos retóricos, prodiga las fórmulas coloquiales para aligerar el diálogo.

Fuente: Wikipedia