Alta Edad Media

Convencionalmente, se considera que la Alta Edad Media comprende el periodo que va desde la caída del Imperio Romano de Occidente hasta el resurgir de la cultura y economía alrededor del año 1000.

Es una época de claroscuros y fuertes contrastes. Tres imperios conviven y pelean entre sí.

El más antiguo de ellos es Bizancio que aun con altibajos es durante todo este periodo la luz y la guía cultural del resto de pueblos.

Se forma una particular civilización griega que sigue reclamando la hegemonía sobre el resto del mundo como herederos de la corona del emperador Augusto.

De todas formas, es precisamente cuando ese pretendido dominium mundi fracasa tras el último intento a cargo de Justiniano cuando de verdad vamos a presenciar un auge cultural y una específidad en la cultura bizantina.

El segundo imperio en surgir es el islámico. La aparición de esta religión viene acompañada de una espectacular expansión territorial. No es la primera vez que un pueblo, el árabe en este caso, construye un imperio rápidamente, pero si es la primera vez que son capaces de conservarlo y por tanto les da tiempo de imprimir una cultura más o menos homogénea, al menos superficialmente.

El Islam da origen a una civilización esplendorosa. Tras las cimitarras llegan poetas, científicos, artistas y sus avances suponen la culminación cultural de esta época.

Por último entre los europeos surge el Imperio de Carlomagno y sus francos. Su obra, tal como él la concibió no durará mucho tiempo, pero la idea de un imperio Occidental reconstituido sí.

Europa es con mucho la zona que sufre un retraso cultural más fuerte. Tras las espadas de los guerreros germanos van la incultura, analfabetismo y destrucción del tejido económico. Sin embargo, desde Carlomagno y casi de manera ininterrumpida veremos como Europa comienza su camino hacia la hegemonía que conseguirá unos siglos después.

Fuente: Wikipedia