Arbitraje

En economía, arbitraje es la práctica de obtener ventaja de un estado desbalanceado entre dos o más mercados: una combinación de operaciones de negocios se lleva a cabo de tal forma que se explota este desbalance, siendo la ganancia la diferencia entre los precios en los diferentes mercados. Una persona que se dedica al arbitraje se le conoce como “arbitrador”.

El arbitraje estadístico es un desbalance en los valores esperados. Un casino tiene un arbitraje estadísitico en cada juego de azar que se juega, incluso si pierde dinero en un juego en particular.

Condiciones para el arbitraje

El arbitraje es posible cuando una de tres condiciones no se cumple:

  • el mismo activo debe negociarse al mismo precio en todos los mercados (“la ley del precio unico”);
  • dos activos con identicos flujos de caja deben negociarse por el mismo precio;
  • un activo con un precio conocido en el futuro, debe negociarse hoy en día al precio futuro descontado por la tasa de descuento de riesgo cero.
  • Ver precios racionales, en especial mecanismos de arbitraje, para mayor discusión.

El término arbitraje, es usualmente utilizado solo para las transacciones en dinero e instrumentos de inversión, tales como acciones, bonos, y otros papeles, no en bienes; la diferencia en el precio de los activos se conoce como spread o diferencia.

Ejemplos

Suponga que la tasa de cambio (luego de descontar las comisiones por la transacción) en Londres es de £5 = $10 = ¥1000 y la tasa de cambio en Tokyo es ¥1000 = £6 = $10. Convertir $10 en £6 en Tokyo y convertir esos £6 en $12 en Londres, genera una ganancia de $2, lo cual lo convierte en una operación de arbitraje.

Un ejemplo de la vida real lo constituye la bolsa de valores en Nueva York y el mercado de futuros en Chicago. Cuando el precio de una acción en Nueva York y su correspondiente futuro en Chicago no están sincronizados, una persona puede comprar el más barato y vender el más caro.

Debido a que las diferencias entre los precios son muy pequeñas (y no tienden a durar mucho tiempo), esto solo puede llevarse a cabo de forma rentable con computadores que examinen un número grande de precios y automáticamente ejecute una operación cuando los precios estén los suficientemente fuera de balance o desincronizados.

La actividad de otros arbitradores puede hacer este tipo de negocias bastante riesgoso. Aquellos con los computadores más avanzados y los matemáticos más inteligentes pueden tomar ventaja de una serie de pequeñas diferencias que de otra forma no sería rentable si se tomaran individualmente.

Si una persona puede comprar un bien a un precio dado en una tiende de remate y venderlos por un precio mayor en una sitio de remates en Internet tal como eBay o DeRemate, se puede explotar un desbalance entre los dos mercados para ese bien.

Los economistas utilizan el término arbitraje laboral mundial para referirse a la tendencia de los trabajos de manufactura a ir al país que ofrezca los menores salarios y haya alcanzado un mínimo nivel de desarrollo político y económico para sostener la industrialización.

Convergencia de Precios

El arbitraje tiene el efecto de generar que los precios en diferentes mercados converga. Como resultado, la tasa de cambio, el precio de los bienes básicos y el precio de instrumentos financieros en diferentes mercados todos tienden a converger a un precio fijo.

La velocidad a la cual lo hacen lo convierte en una medida de la eficiencia del mercado. El arbitraje tiende a reducir la discriminación de precios al estimular a la gente a que compre un bien cuando el precio es bajo y lo revenda cuando el precio es alto. Los vendedores de bienes y servicios a menudo desestimulan o prohíben el arbitraje.

El arbitraje es un factor importante para alcanzar la paridad de poder adquisitivo entre diferentes monedas. Por ejemplo si los automóviles norteamericanos son relativamente más baratos que en Canadá, los canadienses podrían comprar sus autos al cruzar la frontera y explotar así la condición de arbitraje.

Si esto pasa a gran escala, la mayor demanda por dólares americanos y la mayor oferta de dólares canadienses llevarían a una apreciación del dólar americano y eventualmente haría más caros los autos americanos para los compradores canadienses.

Riesgos

Las transacciones de arbitraje en los mercados financieros actuales conllevan riesgos muy bajos. Generalmente es imposible cerrar dos o tres operaciones al mismo tiempo; por lo tanto, existe la posibilidad de que cuando una parte del negocio se ha cerrado, un cambio rápido en los precios haga imposible cerrar la otra transacción a un precio rentable.

Existe también un riesgo de contraparte, en el cual la otra parte de una de las transacciones no cumple con lo acordado; aunque es poco probable, este riesgo es serio debido a las grandes cantidades que se deben transar con el fin de obtener una ganancia. Estos riesgos se magnifican cuando se utiliza dinero prestado o apalancamiento.

Otro riesgo ocurre si los objetos comprados y vendidos no son idénticos y el arbitraje se lleva a cabo bajo el suspuesto de que los precios de estos bienes están correlacionados o son predecibles. En el caso extremo este es arbitraje de riesgo. Comparado con la clásica operación de arbitraje rápido, este tipo de operación puede generar pérdidas desatrosas.

En la década de las ochenta una prácticas llamadas “arbitraje de riesgo” fue bastante común. En esta forma de especulación, se negocia un papel que esté claramente subvalorado o sobrevalorado cuando se espera que esta mala valoración sea corregida por algunos eventos futuros.

El ejemplo clásico es la acción de una compañía, subvalorada en el mercado, la cual próximamente va a ser objeto de una oferta de compra; el precio de la oferta puede reflejar más el verdadero valor de la compañía, generando así una ganancia enorme a aquellos que compren la acción al precio actual, si la adquisición ocurre según lo planeado.

Tradicionalmente, las operaciones de arbitraje en los mercados de valores llevan consigo un bajo riesgo y una gran velocidad de ejecución. En algunos momentos las diferencias de precios existen y el problema es ejecutar tres o cuatro operaciones mientras la diferencia persiste (es decir, mientras otros arbitradores tardan en actuar.)

Cuando la transacción se demora semanas o meses, como el caso de la empresa, esta puede tener un gran riesgo sobre todo si ha utilizado dinero prestado para maximizar las ganancias o se ha “apalancado” la operación. Una forma de reducir este riesgo es utilizar de manera ilegal información privilegiada, lo cual en la practica ocurrió en la década de los ochenta en los Estados Unidos.

Fuente: Wikipedia