Racismo es una roncha

Europa es el destino de miles de inmigrantes de todo el mundo que buscan una mejor vida. Aunque buena parte de los países son hoy multirraciales y la discriminación es condenada legalmente, los actos racistas son muy comunes en el viejo continente. El fútbol, como actividad importante dentro de la sociedad, no escapa a estas actitudes de intolerancia.

El capítulo más reciente ocurrió en Italia, donde Mario Balotelli, jugador del Inter de Milán de origen africano, fue objeto de insultos racistas por parte de los seguidores de la Juventus de Turín en el encuentro entre ambos equipos del sábado 18 de abril. El equipo turinense fue sancionado y deberá disputar a puertas cerradas su próximo partido como local. Al anunciar el fallo, el juez Gianpaolo Tosel destacó que desde diversos sectores del estadio los hinchas entonaron cánticos cargados de discriminación racial hacia el futbolista de origen africano.

“No existen italianos negros”, “muere, Balotelli” y otros epítetos más fuertes fueron parte del repertorio lanzado sobre el atacante nacido en Palermo e hijo de inmigrantes de Ghana. Lo lamentable de esto es que esta vez no fue un grupo focalizado el que gritaba. Era todo un estadio, o casi todo, y nadie hizo nada por acallar los gritos. El juez señaló que fue manifiesta “la ausencia de cualquier manifestación condenatoria por parte de otros aficionados” y “no se dio tampoco ninguna intervención disuasoria por parte del club”.

Fuente: talcualdigital.com