Qué hacemos con los indios

No hay día en que la prensa alternativa, principalmente, no denuncie un hecho represivo en contra de los indios de este país de indios y de mestizos con sangre india – ladinos, pues, como les decimos en mi datcha a los mestizos racistas, odiantes de sus raíces indias -. Y pareciera que esta situación no tiene remedio.

Hay una Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, presidida por un tal Luis Héctor Álvarez Álvarez, que hace de todo menos defender a los indios. Cómo me recuerda al Instituto Nacional Indigenista que conocí hace ya muchos años en San Cristóbal de Las Casas, una institución entonces dedicada a expropiar a los indios so pretexto de ayudarles, cuando lo que menos necesitaban los indios era ayuda – como actualmente -, sino solidaridad, acompañamiento, entendimiento, convivialidad.

Ellos tienen sus modos, sus usos y costumbres (en algunos pueblos sus abusos y costumbres, porque los caciques poderosos, indios también, pero aladinados, imponen su ley y expropian a sus coterráneos, a los de su misma raza), y saben sortear las calamidades de la vida. Lo que tendría que hacer la tal Comisión es poner a su disposición, a manera de sugerencia, de las tecnologías contemporáneas para mejorar sus condiciones de vida fundamentales, la salud, las condiciones sanitarias, la escolaridad en su propia lengua original, la alfabetización en su propia lengua, y enseñar el español, no como lengua oficial, sino como segunda lengua. Respetarlos, pues. Pero si no hacen esto, menos defender sus derechos fundamentales.

Lo mismo, lo mismito hacía el INI. Y hay infinidad de organizaciones no gubernamentales de defensa de los derechos indios, pero son voces clamantis in desserto, porque las autoridades nunca les hacen caso. Los indios, para el modelo neoliberal trasnochado que prima aún en México, son una rémora y muchos quisieran hacer con los indios lo que hicieron los anglosajones en los territorios indios de Norteamérica: acabarlos, desaparecerlos y a los pocos grupos que quedaron, meterlos en reservaciones para que fueran asimilándose a la civilización occidental.

Fuente: expresochiapas.com