Los bicentenarios: entre celebraciones y odios

Este año (el 2009), se han iniciado una serie de recordaciones de sucesos históricos acaecidos en nuestro continente hace 200 años. Los bicentenarios que recuerdan las luchas independentistas de América, además de las celebraciones que generan, también han provocado debates en torno, no sólo a la primigenitud de los hechos, sino a la pertinencia de celebrarlos.

Algunos muy comprometidos con la “descolonización”, como es el caso del cura Albo, señalan que no hay mucho que celebrar y que en todo caso, se estaría festejando “el primer grito libertario de una sector minoritario de criollos y mestizos, descendientes de los antiguos conquistadores que se revelaron contra sus parientes españoles”. Es más, Xavier Albo, sospecha que muchos equiparan el bicentenario con el quinto centenario de la llegada de sus tatarabuelos y confunden el 25 de Mayo y el 16 de Julio, con el 12 de Octubre que sus antepasados bautizaron como el día de la raza (de su raza). Como verán, desde esa perspectiva, es muy poco lo que se puede encontrar en la historia, que no sea rencor y odio.

Otros debates sobre los sucesos independentistas, centran su atención en identificar al primer grito libertario, reivindicando para sus regiones y héroes la primacía de los sucesos. En ese sentido, por ejemplo, varios historiadores paceños pretenden demostrar que el primer grito se produjo el 16 de julio de 1809 en La Paz y no el 25 de mayo, del mismo año en Sucre; algo por demás inverosímil, sobre todo asumiendo que en el calendario, mayo está antes de julio.

A esta discusión, se suman también otras investigaciones históricas que se esfuerzan en probar que el primer grito libertario de América se produjo muchos años antes de 1809.

Fuente: lapatriaenlinea.com