Racismo visceral

Un grupo de neurólogos de las universidades norteamericanas de York, Yale y Columbia han realizado un estudio sobre el racismo y han concluido que hay un racismo ideológico, que se enseña, como el hitleriano, y otro inconsciente y universal, parecido a una fobia, fruto de la evolución, heredado como atavismo de nuestros antepasados ancestrales, y “una de las mayores fuentes de dolor y destrucción de la historia humana”.

El experimento consiste en preguntar a un grupo amplio de blancos de distintas etnias cómo se sentirían si fueran testigos de un episodio de racismo. El 83% se sentiría mal y evitaría la compañía del racista. Luego, con actores, se representa la escena de la pregunta como si fuera real: el 63% se pone de parte del racista.

Los psicólogos aseguran que ambas respuestas son sinceras, lo que pasa es que racionalmente han sido educados contra el racismo, pero emocionalmente no pueden evitar la identidad de blancos ante una situación real. El estudio insiste en que el racismo como doctrina, el de Hitler, no es igual al instintivo y visceral: de lejos manda la razón; de cerca dominan los instintos y emociones. La aversión hacia el distinto, creen, es posible corregirla, siempre que conozcamos su arraigo en nuestra fisiología como instinto de adaptación, igual que la universal fobia a las serpientes. Los españoles no nos quedamos fuera de la regla.

Fuente: diariodejerez.e