Trauma colonial y la identidad cultural pérdida

Después de 477 años de colonización mental, los pueblos y naciones del continente Abyayala y del suncontinente tawantinsuyano, reemprenden su responsabilidad histórica y política, para redefinir su proyecto de liberación plurinacional para de esta manera ejercitar plenamente su derecho a la autodeterminación y al reconocimiento de su derecho ancestral a autogobernarse, para ello es necesario emprender el Gran Camino de la Descolonización que pasaré a desarrollar.

Inicio esta reflexión intercultural, formulando las siguientes preguntas: ¿Qué entendemos por trauma colonial, los pueblos y naciones ancestrales de la civilización tawantinsuyana? ¿qué significó y significa hoy en día, la invasión colonizadora de 1532? ¿cómo se reproduce el trauma colonial en la llamada vida republicana? Y ¿Cómo abordar el trauma colonial y reconstituir la identidad étnico-cultural pérdida?

Son algunas interrogantes que trataré de desarrollar de manera muy ajustada, debido a que en nuestro Diario Regional Los Andes, decana del Sur Andino, se viene difundiendo esta preocupación desde el horizonte intelectual andino mestizo, como neoindigenista de variada concepción ideológica y política, que se mueve dentro de una confusión existencialista. Los pueblos y naciones kechuas, aymaras y amazonenses están dispersos en el territorio Abyayala y tawantinsuyano (América-Sudamérica), como víctimas del terracidio que se perpetró en el siglo XVI, con la bendición del Papa Alejandro VI, mediante el Tratado de Tordecillas de 1494. Como consecuencia de ello, es la actual demarcación territorial de los países latinoamericanos, que expresan una falsa identidad o pertenencia territorial.

Fuente: losandes.com.pe