Racismo progresista

La desconcertante alianza táctica entre la progresía occidental y los islamistas. El racismo de la derecha, el único que va con este nombre, es ya en buena parte una especie extinta, mítica, con escasísima influencia en las políticas nacionales y nulas en las internacionales.

El de la izquierda, en cambio, popularizado con el equívoco nombre de antirracismo, causa estragos sin cuenta, con el grave inconveniente de que pocos se atreven a denunciarlo como lo que es.

Hablo de racismo en un sentido lato, tanto de razas como de culturas, y a diferencia del clásico, el racismo progresista se expresa en una condescendencia con pretensiones virtuosas que establece varas de medir grotescamente diferentes para unas civilizaciones y para otras.

Fuente: periodistadigital.com