Cincuenta años después la lucha continúa en USA contra el racismo

El 1 de febrero de 1960, cuatro estudiantes negros tomaron asiento en la barra de almuerzo del Woolworth’s de Greensboro, Carolina del Norte. La camarera blanca los ignoró. Ellos se mantuvieron en sus asientos. Los supervisores les dijeron que se marcharan. El Woolworth’s de Carolina del Norte no atendía a personas de color.

Los estudiantes se negaron a marcharse y exigieron que se les diera el servicio. A principios de la primavera de 1960, fui a Montgomery, Alabama, con otros dos estudiantes de Madison, Wisconsin, a tratar de formar una red de apoyo a los derechos civiles. Nos encontramos en Montgomery con el reverendo Ralph Abernathy y establecimos vínculo con su iglesia; luego fuimos a Birmingham a reunirnos con el reverendo Fred Shuttlesworth.

Cuando descendíamos por los escalones de entrada a su iglesia, un policía del estado de Alabama nos esperaba. Nos dijo que marcháramos hacia la frontera con Mississippi sin detenernos. Al entrar en Mississippi, nos esperaba un auto patrullero de carreteras. Aquel policía nos dio órdenes similares y nos siguió hasta la frontera con Tennessee. El poder blanco estaba incómodo.

En un año, miles de negros y blancos, principalmente estudiantes, comenzaron a participar en las sentadas. Realizaron manifestaciones de protesta en las tiendas Woolworth’s en el Norte, en apoyo a la integración de los mostradores de almuerzo en el Sur. Lo que comenzó como una “acción” evolucionó a un movimiento nacional. Me senté junto con miles de otros en el hotel San Francisco Palace para obligar a la dirección que integrara el personal, y en una agencia de autos de segunda mano para garantizar que contratara a vendedores negros.

Fuente: rebelion.org