República Dominicana paradigma mundial de integración racial

Hace ya varios años un equipo de periodistas argentinos vino al país a cubrir un evento internacional, y en su reportaje, una reportera del grupo contó con mucha agudeza, y sobre todo con mucha sagacidad, que en Santo Domingo podían encontrarse en la calle todos los tonos del marrón, al referirse a las mezclas raciales que se pueden apreciar en este conglomerado humano.

Esta apreciación me trae a la memoria algo que me sucedió cuando yo era un adolescente, al ir a comprar un ejemplar de la revista Time a un kiosco en la gran urbe newyorquina, en una tarde luminosa de invierno. Resulta que yo trabajaba de día y asistía en la tanda vespertina a la High School; como no estaba lejos de dónde yo laboraba me trasladaba a pie, y en el camino entraba a la cafetería de la famosa cadena Woolworth a merendarme un sabroso banana split de tres sabores, (un postre mestizo), con una batida de fresa, y aprovechaba para leer un poco.

Pero una de esas tardes de frío invernal lo que me dijo el dueño del kiosco del downtown me dejó pensativo, al preguntarme de dónde yo provenía, él me contestó, “oh, you’re the race of the future” (“oh , tú eres la raza del futuro”), y me argumentó citándome un pensador de la época. Con los años me he convencido de que tenía toda la razón, pero lo que no me explicó fue que el mestizaje y el mulataje tienen sus ventajas y sus desventajas, simultáneamente.

Fuente: elnuevodiario.com.do