Los verdaderos motores de nuestra independencia

Cada quien se ve reflejado en el espejo de la historia. Los diversos pueblos, clases sociales y sectores de clase, y sus expresiones políticas actuales, encuentran en la historia los elementos para justificar el comportamiento con el cual se identifican. Por ello, no sólo es importante analizar los hechos, sino la forma como los actores sociales y políticos actuales los interpretan y explican.

Con ocasión del Bicentenario de la Independencia que se celebra en la mayoría de países de América Latina, re-memorar o re-estudiar la historia nos permite reconocer nuestro pasado para entender el presente y proyectarnos hacia el futuro.

Un amigo ha ideado el término “retro-prospectiva” que consiste en “que cada decisión que vayamos a tomar hoy, intentemos juzgarla como lo harán nuestros descendientes 25, 50, 100 o 200 años después.”

Motor de ignición y motor de fuerza

En la “revolución” de independencia de la Nueva Granada (Colombia) – al igual que en Latinoamérica -, el motor de ignición fue la lucha de los pequeños y medianos productores artesanales y comerciantes de provincia, que eran quienes soportaban las principales cargas impositivas de la opresión colonial.

Fuente: aporrea.org