La misión

Toca mirar a nuestro pasado para resolver el debate sobre indígenas, mestizos y criollos, con la habilidad de los frailes evangelizadores. “Somos un pueblo en busca de la forma correcta que nos exprese”, decía Octavio Paz, como para Bolivia.

Octavio Paz alertaba que “la única revolución que tuvo éxito en América fue la religiosa; los frailes triunfaron: convirtieron a los indios”. La revolución que vivimos tiene, en cambio, otros monjes: Robespierre, Foucault y Negri, que pasan por originarios.

(Recuerdo la película “La Misión”: los jesuitas convierten a los indígenas, defendiéndolos de la rapiña. En homenaje a esos frailes, suena la torrentosa y honda melodía de las “Cataratas” de Morricone, para esa película).

Bolivia no tiene una novela – como La Montaña Mágica o El Nombre de la Rosa – que retrate, en el diálogo de sus personajes, las ideas filosóficas de las polémicas políticas del día. Es un decir, pues no son del día: las disputas quedan, las ideas y sus voceros autómatas pasan. El conflicto que vivimos se podría reducir a definir cuál es el pensamiento occidental por el que debemos optar, acríticamente: liberalismo o multiculturalismo.

Fuente: lostiempos.com