Si sólo la retórica hiciera revoluciones, ya llevaríamos décadas de comunismo

La demagogia fue impuesta por la fuerza de las circunstancias a la mayoría de nuestros pueblos. Es una de las tantas herencias coloniales traída por los españoles y bien aprendida especialmente por los mestizos de este continente, pero al mismo tiempo el idioma “oficial” del invasor que ha sido parte de la comunicación entre las clases, y al mismo tiempo una perniciosa barrera de convivencia con amplios sectores de la colectividad.

Que aun hasta hoy día lograron conservar sus propios idiomas y dialectos, durante tan largos periodos de avasallamientos al tener que lidiar con enemigos, que por las fuerza impusieron casi todas sus costumbres y hasta sus propios idiomas.

La historia nos recalca, que los invasores que vinieron a esta parte del mundo, en son de buscar riquezas, que las encontraron, eran gente de la peor especie humana en su respectivo país, ya está por demás demostrado de la serie de crímenes y abusos que se cometieron, en nombre de “descubrir” nuevas naciones y llevar la “civilización” con la cruz y la espada. Fueron incursiones similares a las que hoy día comete el imperio norteamericano, en sus criminales invasiones a diferentes países, en su afán de saquear sus riquezas naturales, a nombre de “la democracia y la libertad”.

Los mestizos, criollos y algunos “originarios” incluidos, al aprender el idioma oficial, era lógico que también venia aparejado de esa parte de la astucia, la demagogia, con todos sus sinónimos y había que usarlos, las clases dominantes, para engañar, explotar y someter y los sometidos, para tener que sobrevivir.

Fuente: kaosenlared.net