Infinita la variedad del pan

Para acompañar el café en el desayuno o la merienda nada mejor que un delicioso pan.

Esta tradición tiene su origen en la Conquista, con la llegada del trigo a América. Los aportes indígenas y mestizos al pan español crearon formas y sabores insospechados en los primeros tiempos de la colonia.

Pulque, anís, aguamiel, ajonjolí, coco, canela, cacahuate, chocolate y piloncillo adornaron y dieron sabor y aroma a los panes mexicanos. Ahora la variedad es infinita. Los dulces besos, las crujientes campechanas, los cubiletes rellenos de queso, los moños cubiertos de azúcar, las piedras y tabiques con chocolate y las conchas con esa irresistible pasta que las cubre.

“Es una cobertura que se prepara con azúcar glas, manteca vegetal y harina”, indicó el chef panadero.

Para preparar el pan sólo se necesita harina, margarina, azúcar, leche y el fuego del horno. Una sola masa da origen a diferentes bizcochos.

“Ahorita preparamos masa para hacer conchas, rebanadas, un poco de pan de barquillos, roles”, manifestó el chef.

Dar forma al pan es todo un arte, sin embargo el tiempo proporciona al panadero la habilidad necesaria para hacerlo en segundos.

Fuente: oncetv-ipn.net