Asoma el racismo en debates sobre reformas migratorias

Según grupos activistas, las reacciones violentas contra inmigrantes parecen haber aumentado en vecindarios y sitios de trabajo de toda la nación. Algunos líderes políticos han calificado de “racista” la medida migratoria propuesta.
A medida que avanza el debate en torno a reformas migratorias, se hace cada vez más visible una corriente de racismo, aumentan las denuncias de insultos relacionados con el origen étnico de las personas e incluso las agresiones físicas.

Según grupos activistas, las reacciones violentas contra inmigrantes parecen haber aumentado en vecindarios y sitios de trabajo de toda la nación. Algunos líderes políticos han calificado de “racista” la medida migratoria propuesta.
“El ambiente ha empeorado y está cargado de racismo”, dijo Devin Burghart, del Centro para una Nueva Comunidad, que rastrea actividades anti-inmigrantes. “No se trata de un simple debate sobre política de inmigración… Se trata de raza e identidad nacional y de qué y quiénes somos como estadounidenses”.
Algunos activistas señalan a la Cámara de Representantes como la causante de haber iniciado el problema.
Cuando los legisladores aprobaron un proyecto de ley en diciembre que calificaría a los inmigrantes ilegales como delincuentes, muchos sintieron que se trataba de un ataque a los latinos, quienes representan el 80% de los 11 millones de indocumentados que viven en esta nación.
El ex presidente Jimmy Carter ha dicho que la medida tenía “matices racistas”, y que ese sentimiento impulsó a más de un millón de manifestantes a protestar en meses recientes.
Algunos reaccionaron del mismo modo cuando el Senado aprobó una enmienda a su propuesta de inmigración el mes pasado, que declaraba el inglés como la lengua nacional. El líder de la minoría en el Senado, el demócrata Harry Reid, calificó la maniobra de “racista” y “divisiva”.
Pero el autor de la enmienda, el senador republicano James Inhofe, respondió que las declaraciones de Reid eran “ridículas”, y el representante republicano James Sensenbrenner, quien redactó gran parte del proyecto de la cámara baja, emitió un estudio sobre las políticas migratorias de seis países y halló que cinco _incluyendo México_ califican el ingreso ilegal a su país como una ofensa penal.
Por su parte, Luis Valenzuela, de la Alianza de Inmigración de Long Island en Nueva York, dijo que muchos inmigrantes consideran que las medidas son hostiles. Los proyectos de ley “establecen un ambiente bastante racista en general”, opinó. “Eso provoca la acción de los extremistas”.
Fuente: clavedigital.com.do