Racismo en Holanda y Europa

El 10% de los holandeses se considera racista, y la mitad rechaza el Islam. Éstas son las conclusiones de una reciente investigación hecha a través de Internet. A pesar de tales cifras, los holandeses son menos xenófobos que otras naciones de la Unión Europea.
El Centro Holandés para Extranjeros califica los resultados de esta nueva investigación sobre racismo y xenofobia entre los holandeses como “muy chocante”. Un total de 1020 holandeses participaron en esta investigación. Los resultados muestran una profunda insatisfacción por parte de los holandeses respecto a los extranjeros. Un 58% de los encuestados opina que los barrios se vienen a menos si la proporción de extranjeros que los habitan es demasiado alta, y un 42% quiere que sus hijos tengan docentes autóctonos.

Islamofobia
El grupo más rechazado es el de los musulmanes. La mitad de los holandeses se muestra reticente ante el Islam y la influencia de los musulmanes en la sociedad holandesa. Los principales argumentos dados son que el Islam no es una religión pacífica, y que sus principios son irreconciliables con el estilo de vida moderno de Europa. Pero aunque la mitad de los holandeses sufra de islamofobia, la otra mitad muestra simpatía por los extranjeros, o más bien, por lo que en Holanda se llama “allochtoon”, grupo en el que también se incluye a holandeses cuyo padre o madre sea extranjero. Una tercera parte de la población considera que los extranjeros son imprescindibles para el buen funcionamiento de la economía holandesa. Más inquietante es el porcentaje de los autodeclarados racistas. Un 10% de los encuestados se califica a sí mismo como racista.

Discriminación
El investigador Martijn Lampert de la organización MotivActrion nos explica qué ideas los caracterizan: “los racistas consideran que en caso que haya despidos, los primeros en perder su empleo deben ser los extranjeros. También piensan que el holandés blanco tiene una inteligencia superior a la de los extranjeros”.
Según Lampert, los racistas no sólo tienen prejuicios raciales, sino que también actúan de acuerdo a éstos. Rechazan así la presencia de extranjeros, a veces de una manera agresiva. Los jóvenes expresan su racismo llevando ropas de la marca Lonsdale, cazadoras de piloto o símbolos fascistas. Sin embargo, el racismo en Holanda se limita más que nada a palabras, como la expresión “primero los holandeses”. Esto no significa que no haya discriminación. Para los extranjeros es más difícil conseguir empleo, y los jóvenes de origen extranjero se quejan a menudo de las prácticas discriminatorias al querer entrar a una discoteca.

Multicultural
Durante los últimos años se ha registra un crecimiento del rechazo a la sociedad multicultural, aunque esto no sólo sucede en Holanda. La islamofobia ha aumentado en toda Europa desde los atentados del 11-S en Estados Unidos. En lo que respecta a la xenofobia, los holandeses se encuentran incluso por debajo de la media europea. Un 58% de los europeos se siente amenazado por las minorías étnicas y países como Italia, Bélgica y la República Checa superan ese porcentaje. El investigador Martijn Lampert considera que la situación en Holanda podría ser mucho peor:”Un 10% racista… pienso que el racismo siempre ha existido. Si consideramos que en Francia una tercera parte de la población se autocalifica de racista, Holanda no está tan mal.”
Fuente: informarn.nl