Denuncian racismo en Nueva Orleáns

A sus 28 años, Tomás Hernández escuchó en un canal de televisión en español que había trabajo en Nueva Orleáns. Había que reconstruir la ciudad después del paso del huracán Katrina.
Este salvadoreño dejó su trabajo de $5.50 la hora en Nueva York y se dirigió al sur. Terminó viviendo con un grupo de compañeros de su país en una casa sin electricidad.

Informe: “Injusticia para todos”
Hernández trabajó limpiando casas llenas de lodo y sedimentos, incluso serpientes y animales muertos. Sus jefes rara vez le daban guantes o una máscara para trabajar.
“Personalmente, esperaba encontrar más trabajo”, dijo el joven salvadoreño, quién, como muchos otros inmigrantes, ha sido víctima en ocasiones de patrones que no pagaron su trabajo.
Hernández es uno de los 700 trabajadores de la Nueva Orleáns post-Katrina que han sido entrevistados para completar el informe “Injusticia para Todos: vidas de trabajadores en la erconstrucción de Nueva Orléans”, publicado por las organizaciones Advancement Project, New Orleans Worker Justice Coalition, y el National Immigration Law Center.

Las desigualdades post-Katrina.
“Nuestro informe rompe el silencio de la población trabajadora y subraya la manifiesta desventaja y desigualdad del panorama post-Katrina”, dijo Judith Browne-Dianis, co-directora del Advancement Project, una organización nacional por los derechos civiles.
“Estas historias intensamente personales forman un vivo relato de la experiencia compartida de trabajadores de color, las atroces condiciones en las que son forzados a trabajar, y las pautas de desigualdad que traspasan límites raciales y étnicos”, aseguró Browne-Dianis.
El informe “Injusticia para todos” detalla cómo instituciones gubernamentales y privadas han dejado sin empleo a algunos trabajadores y han empujado a otros a situaciones de explotación y pobreza.

Racismo sistemático
El informe “Injusticia para todos” concluye que la causa principal de esas injusticias es un racismo sistemático.
“Lo que está ocurriendo en la Nueva Orleáns post-Katrina ha revelado una historia de razas y clases que no puede ser ignorada”, dijo Saket Soni, de la Coalición de Trabajadores de Nueva Orleáns.
“La ciudad no puede ser reconstruida sobre la base de los sueldos bajos de trabajadores de color y luego organizada para exclulir a éstos porque son demasiado pobres para vivir allí”, añadió Soni.

Condiciones de trabajo y falta de viviendas.
Además, el informe detalla las malas condiciones de trabajo que soportan los inmigrantes, que en ocasiones viven sin casa, amenazados por la policía y por rededas anti-indocumentados, y no siempre cobran sus sueldos.
El texto denuncia que tras el desastre de Katrina, instituciones gubernamentales y privadas crearon una percepción de competición entre trabajadores de color que generó tensiones raciales entre grupos que, en realidad, sufrían los mismos problemas.
Según el informe, los supervivientes de raza negra del Katrina no pueden acceder a puestos de trabajo porque no hay viviendas suficientes en la zona.
“No pueden trabajar en Nueva Orleáns si no pueden vivir allí; no pueden permitirse vivir allí si no pueden trabajar allí”, dijo Soni.

Fuente: univision.com