Reflorecen en náhuatl

Durante las últimas décadas, el interés de los capitalinos por una lengua tan bella como el náhuatl quedó restringido prácticamente a la población rural y a los miembros de círculos universitarios, antropólogicos o historiográficos. Sin embargo, la difusión cultural y el surgimiento de instituciones interesadas en enseñar esta lengua indígena llevó al público en general a revalorarla.

De todas las lenguas indígenas que se hablan en el Distrito Federal, el náhuatl suma mayor número de escuelas y cursos de aprendizaje. Mucha de esta educación se ha enfocado en aquellas personas que tienen el náhuatl como lengua materna.

Hasta la fecha, los especialistas no saben con exactitud cuándo y dónde surge el idioma náhuatl, aunque hay datos que señalan que los primeros hablantes de este idioma llegaron al Valle de México a mediados del primer milenio d. C.

El náhuatl puede ser la lengua, o una de las lenguas, de la ciudad de Teotihuacán y, en siglos posteriores, de la civilización tolteca.

Los aztecas o mexicas, quienes por el año de 1325 fundaron la capital México-Tenochtitlán, hablaban un dialecto náhuatl y al extenderse su imperio a una gran parte del centro y sur del país, la lengua se difundió considerablemente.

El nombre de la lengua proviene del verbo nuhuati, ‘hablar alto’. Náhuatl significa ‘sonoro’, ‘audible’, y también ha sido llamada nahua, nahoa, nahualli, mexihca (‘mexicano’) y macehualli (‘campesino’).

La UNAM, a través de su Instituto de Investigaciones Históricas, se ha dedicado al estudio y enseñanza del náhuatl. Sus cursos y seminarios están enfocados básicamente a nivel profesional y de posgrado.

En cuanto al aprendizaje de la lengua náhuatl, la UNAM ofrece cursos en los Centros de Idiomas de algunas de sus Facultades de Estudios Superiores (FES), tales como Cuautitlán y Aragón.

Fuente: nuevoexcelsior.com.mx