ONU critica la pena de muerte y el racismo en EEUU

Después de revisar la información entregada por el gobierno de Estados Unidos, numerosas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), el Comité de los Derechos Humanos (CDDHH) de la ONU hizo una condena mordaz de los abusos a los derechos humanos cometidos por el gobierno de EEUU.

El informe del CDDHH presentado el 28 de julio, en Ginebra, Suiza. Condena las privaciones de los derechos de los ex-convictos en muchos de los estados de EEUU. Probablemente, el más notable de estos abusos es la naturaleza racista de la pena de muerte y por eso hace un llamado a que EEUU para que ponga un moratorio a todas las ejecuciones.

La inadecuada respuesta de EEUU es notada por los efectos del Huracán Katrina, por ejemplo: “el 50 por ciento de la gente sin vivienda son afronortemericanos aunque sólo constituyen el 12 por ciento de la población de EEUU”. Más adelante agrega el informe EEUU debería tomar medidas para terminar con este hecho que históricamente ha generado la discriminación racial.

El informe dice que la segregación racial sigue tan extenso en las escuelas de EEUU que va dejado una gran disparidad en la calidad de la educación, a través de los distritos escolares en áreas metropolitanas, esto con detrimento a los estudiantes de minorías.

EEUU están requeridos por la ley de los Derechos Humanos a someter información a la ONU bajo las provisiones del Convenio Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (ICCPR). Sin embargo, EEUU lo hicieron muy tarde después de siete años de habérsele solicitado la información. Esta tardanza en si misma muestra el desprecio de EEUU por los mandatos de la ONU, y a la vez constituye la violación de la ley internacional según dicen los críticos y los expertos en la materia.

Las consecuencias de la “guerra contra el terrorismo” del presidente Bush trajó una fuerte crítica del Comité de los Derechos Humanos. El informe dice que allí está, “una creíble y no contestada información” por EEUU se ha mantenido secretamente a gente detenida por años y años, sin saber cual será su suerte. Esto aún cuando se ha hecho público su reconocimiento en el informe. Ellos son mantenidos incomunicados, violando a los convenios de la ONU.

El CDDHH de la ONU demanda de EEUU la abolición inmediata de todas los centros de detención secretos y permita a la Cruz Roja Internacional acceso a cualquier persona detenida en cualquier conflicto armado que haya ocurrido u ocurra en el mundo.

El informe condena el uso de las técnicas de interrogación prolongadas, el estrés dejado por las posiciones en que son puestos los detenidos, los confinamientos solitarios, la privación sensorial, el uso de las capuchas en los detenidos, la exposición al frío y el calor, la privación del sueño y de los alimentos que producen los interrogatorios de 20 horas seguidas. Además, es condenable la remoción de las ropas y artículos de confort y como otros de uso religioso, el forzamiento a la limpieza de escrementos y la explotación de las fobias individuales de los detenidos.

El informe expresa su preocupación porque el personal de los condenados en los campos de la Bahía de Guantánamo, Afghanistán e Irak ha recibido sentencias “excesivamente leve”. La condena a la administración Bush por las denominadas prácticas de rendición al enviar a los detenidos a otros países para ser torturados.

El CDDHH condena la violación de las libertades civiles y los derechos de los emigrantes estipulados en la Ley Patriótica y la Ley de la Identidad Verdadera, junto con los informes de la Agencia Nacional de Seguridad (ANS) que espía las llamadas telefónicas y los mensajes de correo electrónico privados.

Además, condena el uso del perfil racial como también la discriminación en contra de las mujeres y contra las comunidades de homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales (GLBT), incluyendo a los oficiales al servicio de los organismos políticos.

Al Comité de los Derechos Humanos le concierne acerca de los millones de trabajadores indocumentados viviendo en EEUU, y que han tenido problemas porque las sucesivas administraciones de EEUU no los han provisto de casi ninguna información sobre su estatus. También, el CDDHH expresa su preocupación por “la inquietante militarización de la frontera con México”.

Fuente: pww.org