Bolivia país de mestizos

Se observa una confabulación peligrosa de hacer creer en el ámbito nacional e internacional que Bolivia tiene una población indígena. Dicen que existen 36 “naciones indígenas” que conforman el 62% de la población.

Esta información se basa en una interpretación arbitraria, falsa e interesada de algunos resultados del Censo 2001. Esta interpretación tergiversada culmina en la categorización de dos clases de bolivianos: los “indígenas” y los “no-indígenas”. Tanto se repite esta falsedad que al final se la percibe como una afirmación. (Correcto sería distinguir entre, lamentablemente, pobres y ricos.)

¿Por qué es justificado insistir en este tema?

Confundir con esta mentira al pueblo y a la comunidad internacional es piedra fundamental de la estrategia del oficialismo para conquistar, a nombre y en nombre de esta supuesta mayoría, lo que llaman la “hegemonía del poder”. Esta expresión camufla el objetivo de usurpar el poder total. Winston Estremadoiro advierte que “…Bolivia está a las puertas del totalitarismo”. Jorge Landivar Roca denuncia planes del oficialismo de promover una “combinación del marxismo clásico con la exaltación del indigenismo”.

Existen estudios serios que desmienten la tesis del 62% y que revelan que la aplastante mayoría de los bolivianos son mestizos. Hay que mencionar el estudio del PNUD del 2004 y además, una “Auditoría de la Democracia en Bolivia” realizada por el profesor Mitchell A. Seligson de la Universidad Vanderbilt en los Estados Unidos (…) en la que el 65% se identificó como mestizo y sólo el 19,3% se afirmó como indígena u originario. La consulta abarcó a más de 3.000 personas de todas las regiones y fue llevada a cabo por la prestigiosa empresa “Encuestas y Estudios”. (Este estudio fue comentado en la prensa nacional por Ricardo Paz Ballivián y Alberto Zuazo Nathes).

Rúber Carvalho dice sobre el tema “…el 100% de los bolivianos somos originarios de este país; el 75% somos mestizos étnicamente hablando y 95% culturalmente.”

Motivado por la importancia hice investigaciones con sorprendentes resultados publicados bajo el título “Análisis: la mentira sobre la mayoría demográfica indígena” (EL DEBER, 13.8.2006).

La denuncia de Landivar Roca mete el dedo en la llaga. En los comicios generales hasta el año 2002 los partidos comunistas nunca lograban en su conjunto más de un 10% a 15% de los votos. Después de haber identificado el gran potencial de votos en forma de los pobres que fueron seducidos como indígenas, el MAS logró una votación importante. Una vez habiendo comprobado la eficiencia de presentar este partido como un partido ya no de tinta comunista sino de indígena, explotaron esta identificación tan útil con gran perfección y habilidad en el manejo de su marketing político. Todo lo que vemos antes y después de la instalación del gobierno del presidente constitucional Morales se enmarca en profundizar esta tesis de ser un gobierno indigenista. Todo, es decir la chompa, la estampilla, la casa en Orinoca, el desfile en Sucre, las concentraciones, el “examen” tomado por “movimientos sociales”, la radio rural, en fin todas estas medidas obedecen a la estrategia de cementar la imagen falsa de la mayoría indigenista. “Al insistirse en decir que Bolivia es un país mestizo lo que se está haciendo es revalorizar a su población, darle una identidad concreta; se demuestra que es producto de dos vertientes étnicas: la indígena y la criolla o blanca.” (Zuazo Nathes)

Para resumirlo: la pregunta clave es si Bolivia opta por un régimen comunista que se disfraza de “indígena” o, todo lo contrario, por una sociedad libre con Estado de derecho, economía social de mercado, miembro respetado de la comunidad internacional. En Sucre van a enfrentarse estos dos conceptos, ya ha empezado la lucha. “…esperemos que este endiosamiento indígena por parte del MAS no sea para enfrentarnos entre bolivianos o amedrentar a los que discrepan con el actual régimen.” (Iván Arias Durán)

Fuente: El foro Bolivia
Autor: Willi Noack