220 millones de pobres la herencia de la supremacía criolla

220 millones de pobres la herencia de la supremacía criolla en Latinoamérica

Hoy cuando la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) muestra sus cifras recientes sobre los niveles de pobreza en la región, sentimos una sacudida que nos comprueba lo profundo de las estimaciones en nuestras encuestas personales de nuestro entorno cotidiano, donde hemos visto con tristeza y decepción como aumenta día con día el número de pobres y como baja el nivel de vida de quienes habían mantenido “cierta estabilidad” a la fecha.

Argumentos, causas y razones las hemos escuchado por toneladas, que sí el modelo económico, que sí el abuso de los países ricos, que sí los organismos internacionales, que sí la recesión internacional, que sí los atentados del 11 de septiembre, que sí la guerra de Iraq, que sí el terrorismo, que sí la tía de las muchachas etc., en fin hay de todo y todos tiene un poco de la verdad, pero lo peor en el caso particular de nuestra América latina parece que nadie quiere ver el asunto racial como una de las principales causas de nuestra ancestral pobreza.

Desde la conquista se implantó el modelo que hoy padecemos y al que en las diferentes épocas de la historia, se le fueron haciendo los ajustes necesarios para que la riqueza se cargara siempredel lado de los conquistadores, quienes empezaron por quitarles las tierras y libertad a los conquistados, pasando por el desprecio y atropello a sus culturas y valores, es decir esclavizándolos y emprobeciédolos, en suma los dejaron sin sus sistemas de producción y sin la práctica libre de sus culturas, a esto hay que agregarle la aparición en el escenario de los hijos de los conquistadores nacidos en América “Los Criollos”, y de los indeseables “Mestizos” que les representan los “hijos bastardos” de una relación de amor, deseo y de odio con los conquistados con lo que el cuadro que hemos padecido desde hace mas de 500 años se completó.

Cuando surgen los movimientos independentistas en América sólo buscaron que el poder quedara en manos de los criollos que se habían cansado de que les mandaran al virrey desde España, a quien además había que pagarle impuestos que se iban directamente a la corona y los cuales ellos querían acumular, o sea que “la perra resultó muy brava, y empezó por morder a los de casa”, así desde hace más de 200 años hemos padecido a ésta clase racial que ha resultado una pesadilla interminable para los latinoamericanos.

Donde hemos visto a los criollos en su tiempo de dominio, es muy fácil ubicarlos:
– En las áreas más importantes de poder y dinero de los gobiernos.
– En los bancos.
– En los mejores negocios de la producción y comercialización de bienes y servicios.
– En los centros de investigación.
– En los medios de comunicación.
– En contubernio con los intereses extranjeros a quienes exigen su rebanada del pastel en todos los negocios.
– Acaparando las mejores tierras con latifundios disfrazados.

En suma los vemos en todas las nefastas prácticas como las del monopolio, y la del sometimiento y la marginación social, aunque agarren “la filantropía” como el jabón preferido para lavar su suciedad, porque los recursos de ella son de todos nosotros, ya que son impuestos que dejan de pagar, y de los que nunca vemos un beneficio directo porque le restan recursos a los programas oficiales que son un derecho y no una dádiva graciosa.

Además en los últimos tiempos han seguido una estrategia baquetona y socarrona de aparentar apertura, pero en el fondo se siente la discriminación, marginación y la negación a competir clara y honestamente por los espacios en la sociedad, ya que saben que saldrían derrotados, porque para su desgracia los indígenas y en espacial los mestizos ya no son los que antes sometían a ciencia y paciencia; hoy se ha generado en ellos una toma de conciencia producto de una identidad y sentido de pertenencia que antes no tenían, y así los vemos triunfar en todos los ámbitos de la sociedad, exigiendo los espacios a los que legítimamente tiene derecho, reclamando la verdadera igualdad de oportunidades, empezando por la del conocimiento (que es la moneda más fuerte) y estar en igualdad de circunstancias para iniciar las actividades de reconciliación y reconstrucción de los países de Latinoamérica, con el propósito firme y decidido de forjar una sociedad justa y en armonía.

Esta supremacía criolla en franca decadencia tiene que aceptar por su propio bien y subsistencia, que el único modelo viable de desarrollo para América latina es el cambio de actitudes raciales que separan, dividen y nadie gana, los 220 millones de pobres (más los que se acumulen cada día) son la mejor muestra de que el camino está equivocado. Y el asunto pasa por la desigualdad que es de las más grandes del planeta, no es posible que unos cuantos concentren toda la riqueza y la inmensa mayoría concentre el hambre y la pobreza, ésta es una “mezcla explosiva” que ya no da para más.

Sabemos que va ser una decisión dolorosa para la avaricia de los criollos el despojarse voluntariamente de un porcentaje pequeño de sus riquezas, que además las han logrado por formas irregulares para no decir ilegales (un 10% es suficiente) para combatir el rezago y la marginación así como la formación de capital humano e intelectual que nos permita construir la sociedad fraterna y solidaria que todos queremos y en la que todos ganemos.

Nadie va a venir de fuera a resolvernos el problema, ni nadie puede hacer por nosotros lo que tenemos que hacer para salir adelante y aportar nuestro mejor esfuerzo por un futuro de bienestar para todos donde los males evitables de verdad se eviten y donde los mas altos valores que como seres humanos tenemos se manifiesten en toda su intensidad.

Señores criollos, ustedes tienen la palabra, ¿Paz ó inestabilidad, caos y violencia? Decidan antes de que el futuro nos alcance.

Buena vida para todos los seres de buena voluntad.

Moctezuma Cortés.