El dinero para programas sociales sin la intervención burocrática

El dinero para programas sociales sin la intervención de la burocracia

En mayor ó menor medida, todos los gobiernos siguen padeciendo las ineficiencias, desviaciones, y corrupción en el manejo y administración de los recursos públicos. Hoy nadie puede negar que el ejercicio y control de éstos, es poco eficaz, costoso, de bajo rendimiento, y lo más reprobable es que ante la cada vez más escasez de presupuestos suficientes para atender los reclamos de una sociedad más necesitada,….

Producto de la incontenible “ola de desempleo y pobreza” que campea y alcanza a mayores estratos de la sociedad, observamos con temor, que cuando se presentan los presupuestos anuales autorizados para el ejercicio de programas de apoyo para el combate de los problemas que aquejan a la sociedad, sólo vemos como las burocracias, empresarios contratistas de los gobiernos y mafias que les acompañan se “frotan las manos de gusto”, esperando las licitaciones y adjudicaciones donde ellos se van a llevar la mayor parte de los recursos que deberían ir a parar en sus legítimos destinatarios y que desgraciadamente son las personas y familias más pobres de la sociedad.

¿De que sirve allegarle más recursos a los gobiernos por la vía de más impuestos, sin que éstos no se comprometan y nos garanticen con su renuncia de que van a limpiar de ratas y alimañas el manejo de nuestro dinero?

¿Porqué seguir sosteniendo una flota de burócratas perezosos, ineficientes, poco solidarios y comprometidos con sus patrones que somos todos los que pagamos impuestos, y que sólo van por el cheque quincenal, prestaciones y “el extra” que vaya saliendo en el ejercicio del puesto?, ¿porqué ningún gobernante tiene la suficiente cantidad de “producto de gallina” para imponer el criterio profesional y eficiente en el manejo de las organizaciones que dice: “un buen sistema de trabajo, pocas gentes y bien pagadas” con lo que los recursos subirían de inmediato para ser invertidos en la sociedad? ¿Verdad que a los gobiernos “les hace remolino el aire”? Porque tienen miedo, no pueden, ó están coludidos.

Para hacer más didáctico e ilustrativo el tema, analicemos de manera general un ejemplo:

1.- El Banco Mundial autoriza un crédito de 1000 millones de dólares para los programas de educación, salud y vivienda en un país latinoamericano, de entrada el crédito aunque sea de los más bajos en el mercado, resulta caro para cada uno de nosotros que somos los que a final de cuentas lo pagamos puntualmente a través del gobierno con nuestros impuestos, porque desde el inicio de la negociación se tiene que realizar una serie de estudios y gestiones que le impactan desde ya al costo de lo que se supone nos van a entregar en obras y/o servicios, ¿adivinan quién se beneficia en éste primer pasito? Una mafia de despachos de asesores y consultores que tienen una red de intereses y relaciones con los organismos internacionales y los gobiernos, ¡correcto! le atinaron.

2.- Después para que los proyectos ejecutivos sean autorizados por las dependencias del Banco Mundial y así el liberar el préstamo, ¡zácatelas! otro “guadañazo”, representado por gastos de viáticos y pasajes de los más caros para funcionarios y cabilderos (además de sus altos honorarios ) que le dan seguimiento a las negociaciones, ah! y sin contar los muy posibles “entres” con los funcionarios de estampar su firma de autorización en cada paso de proceso, amén de las primeras recomendaciones para que determinadas compañías ganen los concursos y licitaciones, (esto se hace manipulando los términos y condiciones de las convocatorias) y para variar un poco en este paso ya pagamos otro costo que eleva el precio otra vez de los productos y/servicios que nos van a entregar.

3.- ¡Por fin los recursos son asignados al gobierno nacional para su administración y operación!, y empieza otra feroz batalla por la ejecución de los programas y asignación de contratos de obras y servicios, aquí “el más chimuelo, masca riel” porque el pleito es a morir y para ganar “hay que hacer uso de todo, legal ó ilegal, con ó sin moral” “me vale lo que se ponga enfrente, éste negocio me lo quedo como sea” son los comentarios característicos de esta fase, no se omite señalar que entran en éste juego todos los personajes de todos los niveles y áreas del gobierno y su burocracia, empresarios que viven para esto, y mafias aledañas. Resultado, ¡otra vez se encarece el costo de los productos y/o servicios que nos van a entregar!, producto de las “mordidas”, fiestas, regalos etc. que hay que hacer para ganar el contrato.

4.- Empieza la ejecución de las obras y servicios ¡vaya ya era hora!, ¿Acabaron “las mermas”? ¡Pues fíjense que no!, porque para que el avance de obra sea autorizado, y las estimaciones sean pagadas, se requiere de la aprobación de otros burócratas que también van por su “rebanada del pastel”, aquí lo más grave es que en un número muy grande de casos, los contratistas para reponerse de “lo que invirtieron” y para ganar más, bajan el estándar de las especificaciones en complicidad con los burócratas y luego nos enteramos de las grandes tragedias de muerte y destrucción que ocurren con “las obras de los gobiernos” y que nosotros como sociedad padecemos “sin deberla ni tenerla”.

5.- ¿Ya terminamos? desgraciadamente no, cuando los contratistas tiene sus estimaciones de avance de obra autorizadas se tiene que enfrentar al proceso de pago que se realiza en las dependencias de los burócratas donde le dan “otro guadañazo”, para que los cheques de pago ó depósito en cuenta bancaria salgan oportunamente, ¿más mezcla maistro? ¡Claro que si! porque esto vuelve a encarecer el costo y precio de los productos y/o servicios que nos van a entregar.

6.- El numerito del punto anterior, pero con un costo más alto se vuelve a repetir en el proceso de finiquito de obra y contrato, ¡Chin ni modo a seguir pagando! ya lo que quiero es que me entreguen lo que me van a dar.

7.- ¡Vaya por fin acabó el infierno! , bueno para ellos pero ahora empieza para nosotros, porque después de haber hecho veinte mil trámites (donde también para variar “nos pasaron por la báscula”), ya nos van a entregar la casa, la escuela ó el hospital de mi comunidad, etc. (depende de lo que se haya autorizado), todavía para agilizar la entrega y escrituración de la propiedad tenemos que caer con las mafias de notarios y agentes que también sacan su “rebanada del pastel”, cuando al fin de ahora si todo termina todo el proceso, observamos que el famoso crédito del Banco Mundial sólo rindió en el mejor de los casos un 60% de su valor original y el 40 % restante “se lo fregaron en el camino”, eso si nosotros tenemos que pagarlo completito y con sus intereses, sin contar los extras que pusimos por nuestra cuenta. ¿Qué bueno está el negocio, no creen?

Verdad que ¡con estos amigos! ¿Para que queremos enemigos?

Nos pueden jurar y perjurar que las leyes de obras y de licitaciones, así como la de responsabilidades de los servidores públicos son las más avanzadas en la materia y que las bondades rebasan a las de San Francisco de Asís o de la madre Teresa de Calcuta, etc. etc. etc. pero la realidad los deja desnudos ante la porquería y suciedad con la que se siguen administrando y ejerciendo los recursos públicos, así vemos, para dar otra vez un ejemplo: como una aula de 48 metros cuadrados la pagamos un 50 % más cara con el sistema que tienen establecido, entonces nomás no se pude seguir un camino donde todos salimos “raspados”.

Y para que, “al perro más flaco se le carguen bien las pulgas”, todavía cuando los organismos internacionales se quejan del poco avance de los programas de ayuda estructural en los países emergentes o en vías de desarrollo como los nuestros, son tan perversos y tan cínicos, que no tocan “ni con el pétalo de una duda” a ésta red mafiosa y corrupta de la que ellos aunque lo nieguen son parte directa ó indirecta (no olvidar que su principal objetivo sigue siendo el control y sometimiento para quitarnos soberanía y libertad).

Hoy se ha comprobado que la sociedad civil y sus organizaciones trabajan más eficiente y honestamente los recursos en programas sociales. El reto y desafío está en encontrar las formulas justas y transparentes para que los recursos del gobierno lleguen directamente a la sociedad sin pasar por las burocracias , que por lo que se ve, van a tardar todavía en transformarse en servidores públicos profesionales que nos cuesten menos y que hagan más, todos conocemos en nuestra cuadra, manzana, colonia, y comunidad, organizaciones y gentes honestas, transparentes, entregadoras de buenos resultados que deben ser los primeros convocados a, “la construcción de una nueva organización social para el mejor uso y aplicación de los recursos públicos en los programas sociales” , en la que todos resultemos verdaderos ganadores, bajando costos y haciendo más con menos.

¿Verdad que si se puede? ¡Llegó el tiempo de actuar con energía para ir desterrando de nuestras comunidades el cáncer de la corrupción, y del atraco a costa del sacrifico de todos! Así que a organizarnos y a luchar por lo nuestro.

Buena vida para todas las personas de buena voluntad.

Moctezuma Cortés
El mestizo mexicano