Época Colonial legó la corrupción a la vida actual mexicana

Además de la gastronomía, las formas de diversión y las “ganas de vivir intensamente”, la época Colonial (1521-1821) ha legado a la vida actual la corrupción y la discriminación imperantes, consideró hoy aquí el escritor Jacques Paires, autor de la novela histórica “Senderos de plata. Historia del Fénix de los mineros de América”. “Varios problemas que hoy sufrimos -estimó el narrador en entrevista con Notimex- se originan en ese entonces” previos a la Independencia de México y que contrariamente a lo que se cree existía “una sociedad bastante más parecida a la actual de lo que creemos”. Por ejem plo, subrayó, “la corrupción se origina en ese entonces, por el hecho de tener un territorio sometido a una autoridad alejada de la metrópoli y sujeta a administradores que ven sus derechos y no los comunes o como la discriminación que desde el dominio español se refleja en las pinturas de castas, con su afán casi científico de retratar la mezcla de cada raza”.

De origen francés, pero naturalizado mexicano, Paire describe en su segundo libro editado bajo el sello Grijalbo, la vida de una familia del barroco mexicano (siglo XVIII) en torno a la figura del célebre minero José de la Borda, constructor de la iglesia de Santa Prisca en Taxco de Alarcón, Guerrero. La intención de su nueva novela -explicó- fue concentrase en la época novohispana previa a la Independencia, “para traer un poco más como era la situación entre criollos, mestizos y peninsulares, cuales eran las condiciones de México antes de independizarse y como se vivía, gozaba y lloraba en ese entonces”.

Para ello, el también historiador, echó mano de diversas fuentes históricas, como las del Archivo General de la Nación, donde pudo investigar los negocios de la familia Borda o los archivos históricos de Condumex, donde se resguardan documentos personales de la familia. Con este coctel de datos, Paire buscó recrear en su novela la forma de vida colonial, la cual dijo, “es una vida mucho más animada de lo que uno pensaría, uno tiene la idea de que la Colonia era una vida muy aburrida, muy neutra que se la pasaba entre oraciones y trabajos.”. Obviamente como siempre, agregó, “se buscaba divertirse a través de las peleas de gallos, los palenques, el teatro de comedia, los bailes, los juegos populares, los mitotes con palo encebado, convivir, bailar, había música, era una sociedad muy viva”. A pesar de la distancia, el escritor constató que la vida virreinal y la actualidad mexicana “tienen muchas similitudes, por supuesto en cuestiones más alegres, está la diversión, el gusto por el comer, la gastronomía de ese entonces es la fusión de elementos europeos e indígenas, el mole de ese estilo barroco”.

A ese mundo llegó en el siglo 18 procedente de Francia y con solo 16 años de edad, el joven José de la Borda, que de acuerdo con Paire, “era un hombre solitario, muy autoritario, con un carácter muy fuerte que llega a la Nueva España y se forma en el trabajo desarrollando un talento muy peculiar para explotar vetas de difícil acceso (derrumbadas y anegadas)”. Poseedor de una suerte particular, el más famoso de los Borda llegó a hacer tres veces bonanza (fortuna) rehabilitando y recuperando minas de oro en la ciudad minera de Taxco, cuya buena parte de su fortuna destinó al desarrollo de acciones altruistas y a la construcción de la Iglesia de Santa Prisca, una de las más ornamentadas del país. “Mi interés -puntualizó el escritor- era desentrañar al hombre detrás de la leyenda, desvelar el misterio que lo rodea, pues si bien todo mundo conoce de él por el dicho “Dios darle a Borda y Borda darle a Dios”, poco se sabe de quién era ese hombre y cuales eran los motivos que lo orillaban, como era su forma de pensar”.

Pasando por las celebraciones religiosas y familiares, el trabajo de las minas, de donde no escapa la manera brutal con que eran tratados los mineros o los círculos de poder de la época, Paire resume que en la época colonial como ahora, imperaba “el gusto por vivir, la intensidad por vivir que algunos reflejan a través de la religión y otros a través de la fiesta”. Miembro, fundador y cronista de la asociación Raíces Francesas en México, Paire es autor además de la novela “De caracoles y escamoles, un cocinero francés en tiempos de Don Porfirio”. “Senderos de plata. Historia del Fénix de los mineros de América”, ya se encuentra en las principales librerías del país”.

Fuente: Notimex