Argentina: Mestizaje sanjuanino

A la llegada de los españoles con la conquista y colonización, la región de Cuyo constituía una unidad cultural conformada por huarpes que habitaban San Juan y Mendoza, mientras que en San Luis convivían indígenas de territorios limítrofes, especialmente por aquellos con características culturales semejantes a los indios pampas. Pero estos grupos ya habían recibido la influencias del Imperio Inca, lo que permite hablar de cierta nivelación en cuanto a modos de vida. Durante la Capitanía Chilena se mantiene por lo tanto una constante comunicación entre el país trasandino y la región cuyana, como ocurre en la actualidad, solamente interrumpido por cuestiones climáticas, que impiden el paso de la cordillera.

La confluencia de españoles procedentes de diversas regiones de España y de europeos que conviven con indios, mestizos y mulatos permite un intercambio cultural.

La conformación étnica fue transformándose a lo largo del tiempo con la incorporación de españoles primero, luego europeos, y se enriqueció con la aparición del mestizo o criollo debido a la unión de españoles e indios. Luego debido a que los indios fueron llevados a Chile a trabajar las Minas provocó un despoblamiento y la mano de obra debía ser cubierta por lo que fueron traídos negros que pasaron a la condición de esclavos, y de la unión de estos con blancos surgió el mulato. Esta conformación social requería de una organización estratificada desde luego y conforme con la concepción del catolicismo.

Son diversas las opiniones referidas al predominio de andaluces en el grupo de colonizadores españoles llegados a América, pues esta mayoría de habitantes del sur de la Península Ibérica estuvo acompañada por españoles procedentes de otras regiones y seguramente su lengua se niveló primero en el sur de España antes de zarpar al Nuevo Mundo.

El predominio inicial de habitantes de la Península Ibérica como ya dijimos, debido a la transformación racial producto del mestizaje tendrá su continuidad, y la permanencia de apellidos tradicionales se afianzará en la sociedad colonial trascendiendo inclusive hasta nuestros días.

Por otra parte la misión evangelizadora requirió del bautismo para convertir a los nativos en nuevos fieles seguidores del cristianismo, y por cuestiones políticas, sociales el despoblamiento que hubo de indios produjo la llegada de negros esclavos. Entre las listas de “olios” celebrados figuran nuevos nombres referidos al culto religioso católico demostrando devoción a la Virgen.

La distinción de castas por su procedencia, color, y status social resulta una constante, pues a la escasa población blanca, el gran número de indios y sumado a esto la incorporación de la población negra, produjo un mestizaje muy heterogéneo al principio que poco a poco fue dando origen a una nueva sociedad.

“Pedro de Santa Rosa, indio; Juan Castro, el criollo; Lucas de Ovalle, mulato; Mulatilla de la Pancha: Pedro Nolasco, amulatado: Joseph Azíar, el mestizo; Negro Cayetano, esclavo; Negro viejo Christoval; Santiago Castro, el rubio”, Matio Alaníz español”. Esta distinción en registros escritos sirve para diferenciar la condición social de cada integrante por una cuestión administrativa y jurídica que exige la aclaración de la procedencia, estado civil, edad, en síntesis datos personales para identificar al ciudadano.

Se puede observar así como era la realidad social de entonces y la convivencia estaba determinada por normas establecidas que permitieron un intercambio cultural entre naturales y españoles.

Fuente: diariodecuyo.com.ar