Tradiciones populares acompañan al día difuntos

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Varios países latinoamericanos celebraron el Día de los Difuntos, una costumbre popular en la que familiares y amigos visitan las tumbas de sus seres queridos y comparten comidas típicas, bebidas y música.

En México, esta festividad es conocida como el Día de los Muertos y se colocan altares en las casas, con ofrendas florales, de frutas y panes horneados especialmente para la ocasión.

Si al difunto le gustaba beber, en los coloridos ‘altares de muertos’ se coloca una botella abierta de tequila que los familiares vivos comparten al son de música de mariachi.

Además, se encienden veladoras para iluminar el camino al muerto, que, según la creencia popular, regresa estos días para ‘convivir’ con los seres queridos que permanecen en este mundo.

Los periódicos publican ‘calaveritas’ (poemas populares humorísticos) en los que se mofan de los vivos, principalmente personajes conocidos, de quienes resaltan sus defectos.

En El Salvador, miles de personas dejan ramos de flores sobre las tumbas, algunas naturales y otras de papel encerado, y comen las típicas ‘pupusas’, que son tortillas rellenas con chicharrón, queso, loroco (planta aromática) y otras combinaciones, así como las ‘empiñadas’, dos ruedas finas de harina con miel en medio y maíz.

Igualmente, pintores ocasionales de tumbas ofrecen darle una ‘cheliadita’ (blanqueada) a las tumbas o pintarlas de otros colores.

En Guatemala, las tumbas, muchas de las cuales durante el año permanecen abandonadas, lucen estos días impecables.

En este país es costumbre llevar música y licor a las tumbas y compartir un plato de fiambre, que es elaborado a base de verduras, embutidos, carnes, quesos y mariscos.

También se vuelan barriletes o cometas gigantes, se hacen carreras de caballos en regiones indígenas de Totonicapán, y en la costa caribeña hacen ofrendas con fuego, flores y agua al mar en una balsa.

En Ecuador se mezclan las costumbres de los mestizos que añoran a sus seres queridos fallecidos y las de los indígenas que renuevan su creencia de que la muerte es la extensión de la vida a otra dimensión.

En lo culinario, la tradición es comer colada morada elaborada con harina de maíz negro, mortiño (una planta nativa de los páramos) que, junto a la hierba sangorache, da el color y sabor al potaje, y guaguas de pan que son figuras humanas de masa decoradas de colores, y en algunos casos rellenas de dulce.

En Bolivia se comen las ‘thantawawa’ o muñecas de pan adornadas con caretas, que representan al difunto, y que se preparan sólo para esta ocasión.

También se adorna una mesa con el retrato del difunto, flores, golosinas, manjares, panes, y se coloca una figura de caballo que simboliza una ayuda al muerto para llevarse los regalos que recibe y una escalera que le sirve para sortear los obstáculos en su camino al cielo.

Hay también oradores que le rezan a los muertos y reciben como pago obsequios de la mesa.

Los brasileños visitaron los cementerios engalanados con flores para honrar a parientes, amigos y personajes célebres.

Los cementerios y crematorios recibieron en Sao Paulo unos 2,5 millones de visitantes, y los de Río de Janeiro alrededor de un millón de personas.

En Porto Alegre la mayor atracción popular volvió a ser este año visitar la tumba del cantante Teixerinha.

Los haitianos celebran el Día de Difuntos con una mezcla entre el catolicismo y el vudú.

Como rito católico acuden a los camposantos para recordar a los difuntos, pero también para honrar a los ‘guede’, o espíritus de los muertos según los ritos vudú.

Las oraciones, las flores, los crucifijos y las velas se entremezclan con el ‘klerec’, bebida alcohólica de fuerte graduación, y los alimentos que se ofrecen a los espíritus.

En el Día de Todos los Santos, que la Iglesia católica celebró ayer, más de 700.000 personas visitaron el Cementerio General de Santiago, en Chile.

En algunas zonas norteñas los aimaras renovaron el ritual de llevar a sus seres queridos ya fallecidos sus comidas preferidas, mientras en el sur los indígenas mapuches adornaron con vistosas flores de papel y plástico las sepulturas.

En otros países de la región no se celebra el Día de los Difuntos, pero es usual que la comunidad mexicana en el exterior organice actividades, como está previsto hoy en Puerto Rico.

Fuente: EFE

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