Agencias de publicidad, incubadoras de racismo en Latinoamérica

No se necesita ser un genio de la comunicación para entender que la producción de los comerciales que se transmiten al público, desde hace mucho tiempo se dejaron de hacer en las estructuras de organización de los propios medios, para pasar a nuevas modalidades como:

1.- Contrato directo entre las compañías anunciantes y las agencias de publicidad.
2.- Subcontratación de las empresas de los medios de comunicación, con las agencias de publicidad.
3.- Una modalidad mixta producto de las dos anteriores.

En general éstas tres modalidades, son las de más usadas para la producción y transmisión de los comerciales que vemos y/o escuchamos cotidianamente.

Pero en todos los casos se ve claramente el papel decisivo que juegan las agencias de publicidad para el diseño y elaboración de los comerciales que satisfagan las expectativas de ventas y crecimiento de las empresas anunciantes, porque sí bien los intereses de los clientes de la empresa anunciante son los que determinan el tipo de anuncio que se producirá, también es cierto que las agencias cuentan con un gran margen de maniobra para sesgar ó subrayar el contenido del anuncio que se propondrá a la consideración del cliente anunciante, apoyándolo en los argumentos de “mercadotecnia y marketing” así como de los sustentos de psicología, sociología y áreas afines.

Bueno hasta aquí todo parecería normal, pero el concepto que subyace en la práctica diaria del trabajo que realizan las agencias de publicidad en Latinoamérica, es que en el 99.99% de los comerciales que producen, reflejan un Racismo rancio y duro, que ofende, lastima y hiere a todos los mestizos e indígenas de la región, ¿porqué?, muy sencillo, analicemos con cuidado cada uno de los comerciales que nos presentan, y veremos con claridad, como se nos manda el mensaje directo ó subliminal de que los triunfadores y exitosos de nuestras sociedades son las personas de piel blanca, gueritos y con ojos de color. Así que todos los demás están fuera de la jugada y sólo se les mandan comerciales a modo, cuando conviene que entiendan que “están bien con la condición que tienen”, para lo que se valen de todo tipo de estrategias y tácticas.

Para clarificar un poco más lo anterior, observemos el trato que éstos “publicistas” le dan a los grupos raciales en el continente:

A.- Si son indígenas: Paternalismo puro, “no se olviden que siempre necesitarán del Tata para desarrollar su vida”, “ustedes no piensen, nosotros los criollos lo hacemos por ustedes”.
B.- Sí son mestizos: Ignorados, despreciados y sometidos.
C.- Sí son criollos ó extranjeros: Amor y dulzura, “son el prototipo del reino que tenemos, y del que viene”.

Así de que en éste tema de la publicidad, marketing y comercialización, los que somos de piel café, ó morena en Latinoamérica, estamos “rematados como raza” porque da la casualidad de que casi todas las agencias de publicidad son propiedad ó están controladas ¿adivinen por quién?, ¡exacto! Por criollos, que seguirán intentando por todos los medios, legales e ilegales conservar la supremacía que ya hemos padecido por más de 500 años. Se pueden mencionar dos ejemplos de éstos personajes en México: el Sr. Eulalio Ferrer Rodríguez, algunos le reconocen como el gran “guru” de la publicidad, y el Sr. Carlos Alazraki hoy tan de moda en las campañas de publicidad política, a los que nunca les hemos conocido una posición de reivindicación de la pluralidad racial en ése país, porque su origen criollo no se los permite.

Como nos gustaría ver un comercial donde el guerito (criollo) es el que acomoda los vehículos en el estacionamiento, y las camionetas rojas del modelo del año que se promueven en el comercial del Banco Scotianbank Inverlat de México, le son solicitadas a éste, por una persona de piel color café (mestizo), quien es el dueño de una de ellas y que representa a decenas de miles de mestizos que tiene el poder adquisitivo de comprarlas en los hechos reales.

Otro ejemplo lo tenemos en el último comercial de filtros Gonher en el país azteca, donde queremos que se invierta el rol de los actores de tal forma que, el dueño de la tienda sea un mestizo y el “maistro mecánico del taller” sea un guerito criollo, en una sociedad pluri-racial donde el 80% son mestizos se justifica plenamente, porque además son los que aunque sea de a “poquito” hacen los grandes negocios.

Ejemplos como los anteriores vemos todos los días en los medios, porque las agencias de publicidad son fuentes de alimentación del racismo por la vía de la incubación, y así seguirán mientras nosotros no les paremos el juego perverso, por ello cada uno de nosotros debemos tomar acciones correctivas inmediatas para que los criollos entiendan de una vez por todas, que ya “nos tienen hasta la coronilla”, que se acabó el tiempo de abuso, y sometimiento. Paso concreto a seguir: No compremos los productos y servicios que se sustenten en prácticas racistas en sus comerciales, ya que todo al final de cuentas se resume a dinero, van a ver cuando las ventas se desplomen, que no les quedará más camino a las agencias de publicidad, que voltear sus ojos a los que somos la mayoría de los consumidores en le mercado: 81 millones de mestizos en México por ejemplo.

¿Sueños guajiros? ¡Para nada! , ahí está la población hispana en USA, a la que todas agencias de publicidad y comerciales la despreciaban por su origen racial, misma que ahora miman y consienten por su peso específico en el mercado (consumen aproximadamente 350, 000 millones de dólares al año, según estimaciones). No nos dejemos y pasemos a la acción, ya verán que más pronto que tarde los derrotaremos.

Buena vida para todos.

Mestizo Latino