Fuerza policiaca alemana bajo sospecha de racismo

Un ciudadano de origen africano murió mientras estaba en custodia de la policía alemana. El caso divide a la localidad de Dessau, y es seguido de cerca por organizaciones internacionales de derechos humanos.

Oury Jalloh tenía 21 años cuando murió entre las llamas de su celda, aparentemente sujetado de manos y pies. Esto no ocurrió en Sierra Leona, su país de origen, ni el episodio fue motivado por las masacres y la guerra civil que son asunto de todos los días en esas tierras de África.

La muerte tuvo lugar en Alemania y, según presumen organizaciones de derechos humanos que observan el proceso, correspondió a un acto racista perpetrado por policías de la localidad de Dessau.

Jalloh había solicitado asilo político en Alemania, pues consideraba que su vida corría en peligro si regresaba a Sierra Leona. El 7 de enero de 2005 fue arrestado en aparente estado alcohólico y luego de que, de acuerdo con algunos testigos, había molestado a algunas mujeres de la localidad.

Fuente: dw-world.de