La Universidad de la vida y su revaloración en el siglo XXI

Para nadie es un secreto que los procesos de globalización ó mundialización están cambiando casi todas nuestras actividades cotidianas, basta con observar cosas tan simples como el uso cada vez más generalizado del Internet en diferentes campos de nuestra vida, la velocidad con la que tenemos disponibles las noticias de lo que ocurre en todo el mundo, las nuevas formas de organizar la producción y el trabajo; en fin nos enfrentamos todos los días aun mundo donde los cambios a veces son tan vertiginosos en algunas áreas y/o sectores que ya han rebasado nuestra capacidad de asombro.

Sí a todo esto le agregamos la presión y el stress que se genera desgraciadamente de manera más subrayada en todas las personas producto de lo anterior, parecería que nos dirigimos a un tobogán donde la disponibilidad de tiempo para las ocupaciones de bienestar y desarrollo personal es tan estrecha que nuestra percepción inmediata nos mete a una especie de “círculo vicioso” en el que sí no hacemos un esfuerzo lo suficientemente extraordinario quedamos atrapados con todas sus nefastas consecuencias, afortunadamente la capacidad humana tiene las fortalezas necesarias para enfrentar éstos retos y muchos más trasformando el reto en oportunidad y las crisis en evolución.

Bueno lo anterior viene al caso porque en el campo de la educación y la formación profesional se presenta en el mundo actual un nuevo concepto y necesidad que dice que “la vida empieza con educación y formación, y termina con educación y formación”, “porque el que termina de aprender, empieza a morir” ; pero además sí a esto le agregamos la velocidad con que quedan obsoletas muchas de nuestras competencias para la vida y el trabajo, la cada vez más imposible oportunidad de tener un empleo de larga duración, los constantes cambios producto de : el desarrollo científico y tecnológico, de las transformaciones políticas, económicas y sociales, así como de la dinámica de la estructura de la población, nos obligan a todos por igual a entrar en un proceso de educación y formación permanente (a lo largo de toda la vida). De esto se derivan dos alternativas : nos vamos por el camino de la educación formal (tradicional) , ó le intentamos por el camino de la educación no formal . La primera es de todos conocida por sus requerimientos muy estrictos en cuanto presencia de las personas con el profesor(a) en el salón de clases ó el espacio físico, con horarios, contenidos y actividades de apoyo muy rígidos además de no muy pertinentes con los campos de las actividades laborales a las que hay que enfrentarse resolviendo problemas y/o elaborando productos con el requisito de que le agreguen valor a lo que se hace para que la organización nos pueda retribuir por ello.

También es un hecho real que éste sistema ya no alcanza para enfrentar el gigantesco desafío que representa el rezago y su creciente manifestación año con año como consecuencia de los índices de reprobación y deserción que se dan en la gran mayoría de todas las naciones, pero sí como dije antes, ahora todos y todas tenemos la necesidad de ingresar en un proceso de educación y formación permanente para seguir vigentes en nuestros desempeños laborales y de la vida, imagínese usted la magnitud del problema que esto significa, es por ello que necesitamos explorar otros caminos para que con los cada vez más escasos recursos podamos ir dando los primeros pasos seguros y eficientes para ir atacando con certeza y fundamento el problema. Mencionaba anteriormente que la educación no formal es una de las vías que estoy cierto nos pueden a caminar en el sentido correcto.

Antes que nada permítame decirle que la educación no formal incluye tanto las competencias para la vida como las laborales, es decir el enfoque es holístico, pero además tiene la pertinencia correspondiente porque éstas competencias responden a necesidades que se han definido por procesos de análisis tanto en los ámbitos laboral y social, y que se expresan en perfiles ocupacionales y normas de competencia, situación que nos permite observar, medir y evaluar sí un comportamiento en un contexto de un resultado deseado es competente ó no, y esto no es todo porque éste sistema permite además reconocer lo que todos y cada uno de nosotros sabemos sin importar como lo hayamos aprendido, quién no conoce aquélla frase que dice que “enseña más la necesidad que la universidad” , y es aquí precisamente donde se vuelve estratégico el concepto de Universidad de la Vida, ¿cuántos conocimientos, habilidades, actitudes y destrezas tiene usted y que por “angas ó por mangas” nadie se los ha reconocido y mucho menos certificado? y que además son prácticos, útiles y probados, porque cotidianamente usted los usa y aplica en diferentes actividades de su trabajo ó de su vida.
De dónde ó como ha usted obtenido éstos conocimientos no importa, lo verdaderamente importante es que usted los tiene y que con ellos contribuye todos los días a la generación de riqueza en su comunidad, municipio, estado y país.

Por ello éste esquema en el que la sabiduría popular ha definido el proceso de educación y formación que la vida nos da a todos día con día, se vuelve estratégico para la construcción de un nuevo modelo de educación no formal que sea pertinente, flexible, participativo, integrador, que reconozca a los centros de trabajo como generadores de conocimiento, que se sustente en currículos personalizados, y de calidad entre otros atributos, nos dan la seguridad de que es una buena respuesta a los terribles escenarios que se avizoran sí seguimos con más de lo mismo, ó “la misma gata nada más que revolcada” , es tiempo de que nosotros como sociedad civil empecemos el cambio por nosotros mismos, y después le exijamos a nuestros empleados que son los poderes de los estados y sus niveles, que hagan un trabajo efectivo y eficiente en éste tema como en todos los que le hemos asignado, para que podamos ver y constatar un camino cierto y seguro hacia un desarrollo que genere resultados tangibles, “contantes y sonantes” en todas las problemáticas que nos afectan, pero de manera especial primeramente a los rezagados y de forma paralela a todos porque de otra manera no veo ¿cómo podemos aspirar con verdad a construir un mundo más justo, libre ,democrático, solidario y fraterno que sean los cimientos de la civilización del amor?, hoy como siempre nosotros tenemos la última palabra, ojalá y tomemos las decisiones correctas.

Atentamente
José Carmen Muñoz