Demonios del racismo nuevamente en Estados Unidos

Los demonios del racismo volvieron a salir a la superficie en un pueblo rural de Luisiana, en el sur profundo de Estados Unidos, cuando tres jóvenes estudiantes negros se quisieron sentar a la sombra de un árbol que estaba tácitamente reservada para los blancos.

Al día siguiente, tres sogas de ahorcar aparecieron colgadas del árbol, una imagen que recuerda los linchamientos que se extendieron por la región hace ya varias décadas.

Los hechos se remontan a septiembre en el pueblo de Jena, de 3.000 habitantes, de ellos 85% blancos y 15% negros, pero la polémica y la violencia racial que se suscitaron por las débiles sanciones impuestas a los culpables de colocar las sogas siguen en carne viva.

Jena descansa sobre un “barril de pólvora racial”, muy próximo a explotar, estima la estación local de la ACLU, la poderosa asociación de defensa de los derechos civiles. Falso, contradice el alcalde Murphy McMillan. “Las razas no son un problema importante en la zona”, asegura.

Los conflictos son frecuentes en los estados del sur norteamericano, donde el racismo está profundamente implantado en el entramado social, indica Mark Potok, responsable del Southern Poverty Law Center, especializado en la localización de grupos racistas.

Fuente: Vanguardia.com.m