Miniapartheid en Irlanda

Les llaman los nuevos irlandeses. No son celtas, ni rubios. Tampoco son católicos, algo grave en un país donde el 90% de la enseñanza está controlada por la Iglesia.

A falta de partida de bautismo, los hijos de los inmigrantes no encuentran plaza escolar. ¿Discriminación religiosa, racismo, saturación del sistema educativo? Las acusaciones se entrecruzan en el debate nacional provocado por la apertura de un centro escolar que quizá nunca debió existir.

Irlanda tiene desde el pasado lunes la primera escuela en la que todos sus alumnos son negros. “Un miniapartheid”, según uno de los ediles de Balbriggan, la localidad al norte de Dublín donde se halla el improvisado colegio. Los 80 niños y niñas de primaria que han empezado con dos semanas de retraso el curso en el Bracken NS son, en su mayoría, hijos de los inmigrantes nigerianos que llegaron a la zona en los años 90.

Fuente: elperiodico.com