La Imagen de Juan Diego, manipulada con tendencia Criolla

El único signo ó icono mediante el cual todos los mexicanos se identifican como tales, ha sido y es la imagen de la virgen de Guadalupe, qué a propósito es necesario dejar bien claro que no es morena sino mestiza (color como el del café con leche ), sí revisamos los discursos del papa Juan Pablo II en sus visitas anteriores a México el la ha llamado la virgen mestiza y no morena como se les hizo creer a los indígenas desde hace más de 400 años (hasta parecido le encontraron con Tonatzin diosa indígena).

Ahora sí bien Juan Diego es el más pequeño de sus hijos al cual selecciona para sus apariciones, es precisamente para subrayar el aspecto de que producto de la mezcla de las razas indígena y española ( que tampoco no es tan pura por la presencia de más de 700 años de los moros en su territorio, además de su mezcla con otras razas ) nace en toda América una nueva raza Mestiza, (cósmica diría Vasconcelos) que es el orgullo y distintivo del entonces nuevo mundo; tan grande y fuerte fue el impacto de este hecho, que en todos los ámbitos del recién descubierto continente, todas las castas y clases sociales forjaron alrededor de su imagen los primeros y verdaderos vínculos de unión , sin renunciar a sus grandes y abismales diferencias que tenían desde entonces los diferentes grupos étnicos y que desgraciadamente subsisten hasta nuestros días. Hemos sostenido en diferentes foros que este es el asunto pendiente de mayor trascendencia y valor para reconciliar ya no sólo al mundo latinoamericano sino a todos los países del planeta, la razón es sencilla y evidente porque las practicas abusivas, y en algunos casos de horror con las que se dan las relaciones raciales siguen vigentes en todo el orbe, en mayor ó menor intensidad y/o evidencia; paradójicamente sí no resolvemos de una manera racional, fraterna e inteligente, la viabilidad de un mundo en paz y armonía será critica ,escasa y con riesgo de rompimientos de los que no quiero ni imaginar sus consecuencias.

Hace algunos días leí un encabezado de una noticia que decía : “Universidad Canadiense advierte sobre la posibilidad de conflictos étnicos” lo cual no hace sino corroborar lo que he venido afirmando desde hace más de 20 años (Europa es une ejemplo reciente de estos conflictos), y que conste que Canadá es uno de los pocos países que se les respeta por el manejo que le han dado internamente a su convivencia racial, por lo que la señales de alerta que cada vez son más frecuentes van definiendo el grado de peligro con el que nos acercamos cada vez al principio del estallido.

Todo lo anterior viene al caso por la reciente canonización de Juan Diego en México por el mismo papa Juan Pablo II, ya hemos dicho que en nuestro país existe una actitud socarrona, hipócrita y como dicen ahora los jóvenes “gandalla” , de la clase dominante que son los criollos de piel blanca, quienes usando métodos y prácticas según ellos muy sutiles, se han apoderado de todos los espacios importantes de generación de riqueza y de toma de decisiones donde es imposible que puedan ingresar los indígenas y mestizos, primero porque el famoso y tan invocado estado de derecho que juega siempre hacia su lado por todas las vías y huecos que extrañamente siguen vigentes, sí bien es cierto que en México no hay letreros que prohíban la entrada a algún lugar a las personas por el color de su piel como en otros países, también es cierto que se aplica la máxima que escuché de una persona muy rica que decía que : “el dinero es el filtro por el que se acomodan las clases sociales” con todas sus consecuencias en el quehacer humano cotidiano. Bueno llega a tal grado el cinismo y oportunismo de los criollos que para el evento de canonización antes mencionado, se agandallaron el proceso de preparativos para el evento, y lanzaron de manera unilateral la “imagen oficial” de tan importante acontecimiento, resultando un Juan Diego con una imagen subliminal que resalta la supremacía criolla, imagínese usted a un indígena con bigotes y una barba bien poblada ya nada mas les faltó que lo pusieran guerito y con ojos azules o verdes, cuando todo mundo sabemos que si algo distingue a los indígenas mexicanos aparte de su piel morena es su escaso bigote y casi nada de barba, pero sí piensa que esto fue todo; fíjese que no, todavía sin mostrar pudor alguno con sus prácticas perversas se fueron unas semanas antes a una de las audiencias públicas que los miércoles da el Papa en el vaticano, para que el mismísimo Santo Padre bendijera la imagen que ellos y sólo ellos realizaron con una grave afrenta a los 10 millones de indígenas y 80 millones de mestizos de México, además de los que hirieron en todo América porque el Papa ha llamado a la virgen de Guadalupe como la patrona de todo el continente , además del título ya conocido de Emperatriz de las Américas ; entonces dígame usted, sí con estas actitudes no solo se reafirma, que sí existe discriminación racial en México y en Latinoamérica, y que ésta ya no pasa tan desapercibida como ellos creen, sino que por el contrario están llevando la situación social a un punto donde para bien ó para mal según del lado que se mire, esto tendrá que tomar un nuevo rumbo histórico; yo espero que sea el de la paz inteligente, razonada, generosa y reconciliadora que evite actos que a final de cuentas todos padecemos y lamentamos, porque de otra manera no nos sorprendamos sí mañana nos despertamos con la noticia de la aparición del por ejemplo del Ejército mestizo pacifista de reconciliación mundial para el bienestar y el desarrollo que son alternativas que ya conocemos cuando la tozudez y el miedo a explorar otros caminos de solución acaban por imponerse y que solo hacen mas doloroso el proceso del parto para el nacimiento de la Sociedad del Amor, donde todos tenemos un espacio de dignidad y de contribución al proyecto supremo de nuestro existir La Trascendencia .

Hoy es muy propicia la ocasión para refrendar nuestro amor y agradecimiento a todos los indígenas del continente, en especial a los de México, y a todos los españoles que viven en la península ibérica, así como todos aquellos que vinieron con las mejores actitudes al encuentro de dos mundos y que son los grandes afluentes de lo que somos hoy los mestizos de América herederos de los mas altos valores universales de ambas culturas.

José Carmen Muñoz