Vargas Llosa, el europeo

Como era de esperarse, la fina pluma del “mejor” escritor e intelectual salido de las élites blancas de un país de “indios”, afincado en la “civilizada” Europa, bien lejos de esta América Latina “inculta y bárbara” (palabras suyas), en Londres, para mayor precisión, capital del capitalismo, ha salido en defensa de los valores “democráticos” de la civilización “occidental” (aunque queda al oriente de América), frente al atrevimiento incurrido por el negroide Hugo Chávez, el indio Evo Morales y el mestizo “calvo” y “panzón” (para su gusto) Daniel Ortega en la última “Cumbre” Iberoamericana.

Mario Vargas Llosa, como cada semana, en su artículo “El comandante y el rey”, se ha encargado de recordarnos a los Latinoamericanos nuestro “pecado de origen” biológico, fuente de nuestras desgracias, según él. Pulcramente escrito, desde una cómoda poltrona ubicada del otro lado del mar, el inefable escritor hace méritos en busca de un Nóbel que hace años parece envidiar en su ex amigo García Márquez, defendiendo a la “bella” Europa contra estos bárbaros latinoamericanos, de donde tuvo la desgracia de ser parido.

“¿Por qué no te callas, Chávez?” “¿Por qué no te callas, Evo?” “¿Por qué no te callas, Daniel?” Grita el afamado novelista haciendo coro al rey. Traducido al lenguaje inculto, vulgar y bárbaro, pero directo, que hablamos acá, Vargas Llosa nos dice: “¡Cállense! ¡Dejen de insultar! ¡No digan más que Unión Fenosa, BBVA, Telefónica están saqueando al continente! ¡No, esas transnacionales españolas no nos están robando miles de millones cada año! ¡Ellas, igual que los conquistadores del siglo XV nos traen el “progreso”, la “civilización” y la “modernidad”!”.

El inefable Vargas Llosa no se ha guardado nada. Esta vez no lo traduzco, sino que lo leo literalmente: “La enseñanza más obvia e inmediata de este psicodrama es que hay todavía una América Latina anacrónica, demagógica, inculta y bárbara, a la que es una pura pérdida de tiempo y de dinero tratar de asociar a esa civilizada entidad…” .

Los tres mentados presidentes, en vez de usar la “tribuna para internacionalizar la demagogia y las bravatas”, contra el saqueo del imperialismo neoliberal, deben hacer como esos “gobernantes civiles que tratan mal que bien o bien que mal, de ajustarse (subrayo la palabra) a las limitaciones que les señalan las leyes y las constituciones”, escritas por la oligarquía e impuestas por los intereses del capitalismo internacional.

Fuente: argenpress.info