Batalla contra el racismo se juega en la educación

Estrella Rodríguez (Valladolid, 1958) pilota una dirección general (Integración de los Inmigrantes) que es clave para conseguir acabar con el racismo. Si el objetivo del racista es a menudo el inmigrante, su integración con normalidad en España será el objetivo.

El informe sobre el racismo de las ONG critica al Gobierno por su “pasividad” contra el racismo.

No he leído todavía el informe,  pero decir eso denota falta de rigor por su parte. El Gobierno aplica un Plan Estratégico de Integración en cuya elaboración han participado más de mil instituciones y entidades. Se dedican 2.000 millones de euros a este plan, una memoria económica inédita que ayuda a las comunidades autónomas a integrar a los que van llegando.

El informe afirma que no se ha creado un organismo estatal de lucha contra el racismo, como exige la UE.

Está creado aunque todavía no haya empezado a funcionar. Se trata del Consejo por la Igualdad de Trato, que recibirá quejas directas por discriminación, una novedad que nos permitirá tener datos más fiables sobre la situación del racismo. En estos años hemos puesto en marcha medidas con un recorrido largo. Darán sus frutos.

¿De qué medidas se trata?

El Observatorio Nacional del Racismo y la Xenofobia ha elaborado en esta legislatura tres informes sobre la situación en un país en que no existía nada hecho sobre este tema. Hemos elaborado una guía con y para los medios de comunicación, para que se informe mejor sobre inmigración. Se ha introducido en el currículo de los agentes de policía de modo que detecten mejor los casos de racismo y xenofobia.

¿Son racistas los españoles?

Al menos no se consideran así, según los estudios que tenemos. Más de un 80% de los españoles cree que los extranjeros deben tener los mismos derechos y obligaciones que el resto. Es una buena situación de partida. Pero existe un racismo invisible, una discriminación en lo cotidiano contra la que luchamos con campañas que emiten mensajes reales y positivos sobre la inmigración. Pero la batalla contra la discriminación se juega en la escuela; ahí gastamos la mitad del presupuesto del Plan de Integración.

Fuente: publico.es