Carretera interoceánica

La integración sudamericana comienza a ser una realidad. No se puede pensar en el futuro, sin reparar injusticias del pasado. Los presidentes de Brasil, Lula da Silva; de Chile, Michelle Bachelet, y de Bolivia, Evo Morales, suscribieron el pasado domingo la Declaración de La Paz. El acuerdo compromete a concluir en el primer semestre del año 2009, una carretera que atravesará los tres países, y que unirá los océanos Atlántico y Pacífico.

Tras décadas de luchas populares lideradas por indígenas y mestizos, el sector criollo de origen español terminó adueñándose del proyecto independentista, deformándolo desde su origen. La oligarquía terrateniente y minera boliviana heredó del colonialismo español la división de la población en castas, continuándola sin cambios. Indígenas, cholos y blancos, sería fuente de división y exclusión en la sociedad boliviana hasta nuestros días.

Sin embargo, ese no fue el mayor crimen cometido contra la joven república. Los terratenientes y propietarios de minas, en alianza con políticos y militares de origen oligárquico, convirtieron la moderna Bolivia en un gigantesco productor de minerales, estimulando la codicia de las potencias capitalistas emergentes en Europa y Norteamérica.

Fuente: poresto.net