Larga guerra económica de baja intensidad en el Anáhuac

Realmente no ha cambiado en esencia la situación de vida de los invadidos desde 1521 a nuestros días. Las condiciones cambian por fuera, según el tiempo y el espacio. La calidad de vida y el nivel de vida de los auténticos hijos de los hijos de la civilización del Anáhuac, se han mantenido casi igual en estos 500 años de colonización.

La injusticia, el abuso y la explotación, son los medios para exprimir al pueblo. La ignorancia fomentada, la vulgaridad cultivada y la vacuidad existencial diseñada, son las formas con las que se embrutece al pueblo. Para que cada día se alejen de su Cultura Madre y abracen ciegamente “la modernidad, la democracia y el libre mercado”, trampa para su pobreza.

Desde la encomienda hasta el salario mínimo, los mexicanos más originarios son los más pobres, los más explotados y los más engañados.

El diez por ciento de los mexicanos más pobres, poseen el uno por ciento de la riqueza nacional y del otro lado, el otro diez por ciento de “los mexicanos” (criollos y extranjeros avecindados) poseen casi la mitad del PIB. Y entre los dos, una inmensa masa amorfa de mestizos desculturizados, que no son ni de aquí ni de allá, hijos del canal de las barras y las estrellas.

Fuente: alianzatex.com