Rostro propio o identidad

Los pueblos que habitaron nuestros antepasados, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, son lugares donde están nuestras raíces, las cuales se encuentran en las profundidades de nuestra madre tierra, por eso cada día se resurge con mayor fuerza.

México tiene 62 idiomas, son lenguas de nuestros ancestros que se han venido transmitiendo de generación en generación, por eso aún quedan 62 de ellas; son de una riqueza cultural extraordinaria que, compenetrándose en cada una de ellas, se descubriría la historia real y verdadera de cada grupo; por ejemplo: Los nahuas hicieron sus designaciones muy particulares a cada etnia y los españoles utilizaron algunos de esos nombres o inventaron otros para designar a los grupos étnicos; así pasó con el grupo étnico pápago, su nombre real es o´otam; el otomí, ña´ñu; el huichol, wixarika; el mixteco, ñay+v+ ñu savi; ello significa que no nos llamaron con nuestros verdaderos nombres, fuimos bautizados de otra forma y nuestros verdaderos nombres han quedado ocultos en la lengua de cada pueblo.

Pero eso no es todo, los 62 grupos étnicos del país, al elaborar nuestros proyectos de vida no hemos incluido en ellos los aspectos relevantes para producir y reproducir los elementos de la etnicidad; no hemos creado proyectos de desarrollo humano alternos y articulados al proyecto general de la nación, porque casi no existimos para nosotros mismos; al ir despertando, todo lo bien delineado, lo que creíamos sólido, indestructible, no existe. Hemos creado el proyecto de vida a partir de una falsa conciencia, a través de un marco de referencia sin relación orgánica con la historia y con la realidad actual, no tiene futuro promisorio.

El hombre universal no existe, necesita ser histórico, tener un ámbito geográfico que lo identifique, ser culturalmente una potencialidad y una realidad del ser; por eso, frente al mañana tenemos que volver a empezar, y la fuerza para crear nuestro proyecto está en la cultura propia, en la identidad étnica, que por definición es también una identidad histórica.

Si queremos afirmar nuestra realidad plural, tenemos que redefinir varios conceptos, redefinir las relaciones entre los grupos y cultura que lo integran; redefinir la distribución del poder económico y político, así como recrear el espacio histórico y sociocultural. Descubrir, recuperar y asumir la identidad que nos da rostro propio como hombres y como pueblos, así como trascender la identidad confusa y dividida que nos debilita e impide el pleno desarrollo.

Asumir la identidad étnica es un nuevo renacer, es apenas un paso en el difícil camino hacia la expresión del ser.

Planteamiento de organizaciones indígenas

En el Primer Seminario Nacional de Educación Bilingüe y Bicultural se señaló de manera determinante que “no existe educación indígena escolarizada, sino educación escolarizada para indígenas”,1 para finalmente concluir que es colonizadora y que sus fines han servido para mantener y reproducir la explotación económica, la dominación cultural, la discriminación racial y social, y la manipulación política de las etnias; desde tal perspectiva, los rasgos esenciales del sistema se caracterizan en los términos siguientes:

Los programas educativos nacionales se aplican a la población indígena y no se consideran ni los intereses ni objetivos de los grupos étnicos.

El movimiento indígena ha planteado con claridad y amplitud que los pueblos in-dios se vean desde una óptica diferenciada y se construyan como etnias autónomas, cada una con su propia especificidad histórico-cultural, su cosmovisión.

Una clara toma de conciencia de lo anterior y principalmente en el ámbito educativo, presupone un necesario respeto de los espacios de decisión autónoma de cada etnia en relación con lo que ellas mismas acepten o rechacen de su propia cultura, entendida ésta en los términos del contexto antes dicho.

Cada etnia tiene, desde la milenaria trayectoria existencial y civilizatoria, una expresión muy auténtica y original; la lengua representa un punto de importancia insoslayable, en ella se condensa la historia de cada grupo étnico y es portadora de los símbolos más antiguos de cada cultura, su concepción del mundo, sus valores, etc., lo que representa un potencial pedagógico y didáctico para el maestro, quien deberá considerar lo anterior con la finalidad de utilizar la lengua de cada etnia como objeto de estudio y vehículo importante de comunicación, sin dejar de lado el español. En un modelo intercultural bilingüe, con una posición de intervención educativa que considera y atiende a la diversidad, las características específicas y necesidades del sujeto cognoscente.

Las estrategias de educación intercultural para la población étnica deberán diversificarse y responder a las múltiples situaciones sociolingüísticas que existen en nuestro país y considerar esta diversidad como una ventaja pedagógica.

En México, atender educativamente a la diversidad lingüística y cultural nos exige convocar a las estructuras que conforman el sistema educativo indígena y el sistema educativo no indígena, quienes deberán conocer este nuevo enfoque intercultural bilingüe, en donde todo el sistema educativo nacional debe participar, tanto en su construcción como en las implicaciones en el campo de la educación, mediante lo cual se deberán combatir las formas manifiestas y encubiertas de racismo, así como favorecer el reconocimiento y la justa valoración de los pueblos indígenas.

La atención a la diversidad cultural

El término “diversidad cultural” es utilizado con diferentes significados y desde diferentes perspectivas, además de que adquiere sentidos distintos en los variados contextos y ámbitos de aplicación.

Con frecuencia se utilizan visiones estáticas o ahistóricas de los procesos de configuración de identidades culturales y se derivan así modelos educativos o propuestas de intervención educativa que pretenden considerar o atender a la diversidad cultural, como si ésta fuera un hecho preestablecido, homogéneo y permanente, resultado más de procesos biológicos que de construcciones históricosociales y de dinámicas de interpretación, conflicto y negociación continuas entre los múltiples actores sociales.

Si se hace referencia a la diversidad cultural, ésta puede ser entendida como una construcción social e históricamente determinada. Por lo que para definirla y comprender sus implicaciones en el campo de la educación, se requiere una revisión del contexto actual en el cual se desarrollan los procesos sociales y culturales, y de las perspectivas futuras de estos procesos en cada región y en el país.

De esta manera, para favorecer el desarrollo de una acción educativa que satisfaga las necesidades y demandas de la población indígena, se requiere cambiar las, hasta ahora tradicionales, maneras de concebir las relaciones existentes entre la educación y la formación de recursos humanos, y reconsiderar su importancia; se requiere también replantear las preocupaciones por el acceso a los servicios educativos y la calidad de éstos, incorporando en la política y las decisiones los principios de equidad y pertinencia, particularmente teniendo en cuenta las situaciones derivadas de las condiciones de etnia, género, lengua, clase social y, en síntesis, las formas múltiples que adopta la diversidad cultural.

Así, la acción educativa deberá basarse en el respeto a la diversidad y a la especificidad de los individuos, procurando avanzar hacia la erradicación de formas de enseñanza homo-geneizantes, ya que a menudo se acusa con razón a los sistemas educativos formales de limitar el pleno desarrollo personal al imponer a todas las etnias y todos los niños el mismo molde cultural e intelectual, sin tener suficientemente en cuenta la diversidad de los talentos individuales; por ejemplo, al dar prioridad al desarrollo del conocimiento abstracto en detrimento de otras cualidades humanas como la imaginación, la aptitud para comunicar, el sentido de la belleza o de la dimensión espiritual, o la habilidad manual. Se ha venido expresando lo siguiente:

Los programas educativos están orientados básicamente a las necesidades de la vida urbana y son ajenos a la realidad socioeconómica, cultural y lingüística de los indígenas.

La educación bilingüe y bicultural refiere a una relación de dominio; no es bilingüe, porque utilizando la lengua indígena como instrumento enseña sólo el castellano; no es bicultural, porque sólo transmite y enseña la ideología y la cultura dominante.

La lengua indígena es el instrumento y no el objeto de la enseñanza; la castellanización es cuestionada en cuanto a sus objetivos y la forma en que se realiza, donde se evidencia que es un instrumento coercitivo para hacer olvidar la lengua autóctona; es ajena a la “cultura indígena” y por tanto atentatoria, por-que para castellanizar se utilizan los valores y la idiosincrasia occidental, en tal sentido:

“Vamos juntos a construir el modelo educativo intercultural bilingüe para las niñas y los niños indígenas de México”.

Construir una educación intercultural es definir metodologías y contenidos escolares, es buscar la interacción constante con los ancianos de la comunidad, es involucrar a toda la sociedad; es introducirnos hacia el interior de cada lengua y cada grupo étnico, tanto local como nacional, e interrelacionarla con la sociedad en general. Necesitamos conectarnos con el mundo para interrelacionarnos y saber que existen en otras latitudes otras sociedades, otras culturas y lenguas.

La construcción gradual y permanente de un Modelo de Educación Inicial y Básica para las Niñas y los Niños Indígenas ha sido la preocupación de la Dirección General de Educación Indígena.

• Que se basa en los principios y orientaciones del marco normativo nacional.
• Que posibilita la participación de la comunidad educativa y de las comunidades indígenas para decidir sobre el tipo de educación que se requiere y se demanda.
• Que persigue la construcción de un modelo educativo y no la implantación de modelos preestablecidos.
• Que busca la modificación sustantiva de las prácticas educativas y no la simple apropiación de un discurso pedagógico.
• Que mira al hecho educativo como un todo integrado y no se centra en las prácticas de enseñanza que realizan los docentes.

La realidad sociolingüística de México

Como responsables de la atención educativa indígena, los docentes del país no hemos acertado metodológicamente en la atención educativa ante la diversidad de situaciones y grados de bilingüismo a los que nos enfrentamos, ya que éstos son de tal complejidad que nos encontramos con situaciones socio-lingüísticas como las siguientes:

• Monolingües en lengua indígena.
• Con manejo de una lengua indígena y algún conocimiento elemental del español.
• Bilingües en lengua indígena y en español, con mayor o menor conocimiento y manejo de una de las dos.
• Plurilingües en más de dos lenguas indígenas, y en donde el español también puede tener alguna presencia.
• Monolingües en español.
• También pueblos indígenas que ven sus lenguas ancestrales en un claro proceso de debilitamiento si no de extinción.3
• Personas indígenas que no desean que a sus hijos se les enseñe en lengua indígena porque piensan que es retroceder.
• Docentes con serios conflictos de personalidad (pérdida de identidad) y que no hablan su lengua indígena en el salón de clases por que les da vergüenza, entre tantos otros aspectos.

Por lo anterior, es necesario diversificar las estrategias de educación bilingüe para la población indígena, ya que actualmente sólo responden a una de las múltiples situaciones sociolingüísticas que es posible encontrar en el país: la de monolingüismo en lengua indígena.

Con la finalidad de avanzar hacia nuevos modelos de educación indígena, con rasgos propios en los aspectos académicos y en las formas de operación, la Dirección General de Educación Indígena, con sede en la ciudad de México, plantea desde 1997 una estrategia para construir un Modelo de educación inicial que habrá de tomar en cuenta las opiniones de las poblaciones indígenas y de los maestros y especialistas que conocen la situación educativa indígena y de la comunidad educativa en general. Esta acción se dio a conocer con la presentación del documento inicial de referencia: “Hacia un Modelo de Educación Inicial y Básica Intercultural Bilingüe para Niñas y Niños Indígenas”.

La intención de la estrategia es modificar —con base en la actual propuesta nacional así como en sus posibilidades de flexibilización— las prácticas educativas desde el enfoque intercultural bilingüe; lo que conlleva a abordar cuatro componentes que en constante interacción la constituyen: fines y propósitos educativos, procesos de enseñanza aprendizaje, formación docente y gestión escolar.

Desde el planteamiento de la estrategia, se ha desarrollado una serie de procesos para concretar el discurso filosófico, pedagógico, político y operativo, así como diversas acciones para avanzar en el logro del propósito planteado —la modificación de las prácticas desde el enfoque intercultural bilingüe—.

Se propone a la comunidad educativa una serie de lineamientos generales en los que se plantean un conjunto de normas y criterios tendientes a favorecer la concreción de una educación intercultural bilingüe, que atienda con equidad y pertinencia las necesidades educativas y básicas de aprendizaje de las niñas y niños indígenas.

Un enfoque intercultural bilingüe

Se adopta un enfoque intercultural bilingüe como una posición de intervención educativa porque, básicamente, considera y atiende a la diversidad; es decir, a las características, expectativas y necesidades de los sujetos, particularmente de las niñas y niños indígenas.

A partir del reconocimiento de que el enfoque intercultural bilingüe es un “constructo” permanente —es decir, un enfoque que se construye y reconstruye de acuerdo con las condiciones y características de los sujetos y del contexto en que se desarrollan los procesos educativos— se considera una alternativa pertinente y factible para atender la diversidad cultural y lingüística de los pueblos indígenas.

Si se considera que la educación intercultural bilingüe tiene un sustento con más carga hacia lo axiológico, su concreción no se confronta con los planteamientos de la actual propuesta de educación inicial y básica, más bien, los recupera y aprovecha.

La Dirección General de Educación Indígena define el enfoque intercultural bilingüe como la forma de intervención educativa que reconoce y atiende a la diversidad cultural y lingüística, promueve el derecho a ser diferentes y el respeto a las diferencias, favorece la formación de la identidad cultural local, regional, nacional y mundial, así como el desarrollo de actitudes y prácticas que tiendan a superar las desigualdades sociales.

Dado que la oferta intercultural bilingüe atiende a la diversidad, el sustento filosófico, pedagógico, político y operativo destaca la necesidad de atender a las necesidades básicas de aprendizaje de las niñas y niños indígenas; esto será mediante un proceso permanente que promueva la resignificación de los fines y propósitos educativos, el desarrollo de procesos de enseñanza aprendizaje socialmente significativos, la mejora de los procesos de formación docente y el logro de una gestión escolar efectiva. Ante este compromiso exige desarrollar un proceso conjunto de análisis, reconocimiento de la educación y establecimiento de estrategias y metas comunes, así como de compromisos específicos para las acciones entre los actores educativos, las comunidades indígenas y el país en general.

Qué es la Educación Intercultural Bilingüe

Es una forma de intervención educativa que reconoce y atiende a la diversidad cultural y lingüística, promueve el derecho a ser diferentes y el respeto a las diferencias, favorece la formación de la identidad cultural, así como el desarrollo de actitudes y prácticas para superar las desigualdades sociales.

Desde el enfoque intercultural, se atenderá la educación bilingüe como aquella que favorece la adquisición, fortalecimiento, desarrollo y consolidación tanto de la lengua indígena como del español y elimina la imposición de una lengua sobre otra.

La Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños está establecida en ocho líneas de formación contenidas en los Lineamientos Generales para la Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas de México, los cuales sugieren aspectos de la cultura y de la producción social de conocimientos que han de ser enfocados —contenidos culturales esenciales—. La Dirección General de Educación Indígena ha definido ocho líneas de formación, éstas son: identidad, democracia, solidaridad internacional, salud, ecología, estética, científica y tecnológica.

Las necesidades básicas de aprendizaje

La crítica sobre la educación inicial y básica para las niñas y los niños indígenas, parti-cularmente sobre la calidad de sus aprendizajes en la escuela, gira en torno a que son socialmente poco significativos, a que no consideran sus culturas de procedencia y a que no responden a las exigencias para su desempeño en los distintos ámbitos de la sociedad. Una fórmula que se ha comenzado a desarrollar para superar los enfoques tradicionales, es la propuesta basada en el concepto de “necesidades básicas de aprendizaje”.

Este concepto fue utilizado en la conferencia mundial de educación para todos en 1990. Aunque su definición es aún objeto de análisis y discusión, su valor principal consiste en enfocar la atención en los resultados de aprendizaje que respondan a los requerimientos sociales, es decir, en centrar la atención en el logro de aprendizajes socialmente significativos.

Así, las necesidades básicas de aprendizajes son todo aquello que los miembros de una sociedad requieren aprender para: sobrevivir, desarrollar plenamente sus capacidades, vivir y trabajar con dignidad, participar plenamente en el desarrollo, mejorar la calidad de su vida, tomar decisiones fundamentadas y continuar aprendiendo. Las necesidades básicas de aprendizaje se definen histórica y socialmente, su amplitud y la manera de satisfacerlas varían según cada país y cada cultura, y cambian inevitablemente en el transcurso del tiempo.

En el proceso de construcción de una educación intercultural bilingüe que la Dirección General de Educación Indígena promueve, las necesidades básicas de aprendizaje que se identifican hasta el momento son: de comunicarse, de interactuar con el mundo natural, de cuantificar el mundo y de expresarse estéticamente.

Qué son Lineamientos Generales para la Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas

Los Lineamientos Generales para la Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y Niños Indígenas son un conjunto de principios en los que se establece la orientación que ha de tener la educación inicial y básica que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas, Son la concreción de los fundamentos filosóficos, pedagógicos y políticos en los que se basa la modificación de las prácticas, desde el enfoque intercultural bilingüe.

Son la herramienta inicial, de la cual han de partir los actores del hecho educativo para elaborar, proponer, instrumentar, desarrollar, evaluar, etc., los procesos de modificación de las prácticas; todo ello a partir de considerar las características y capacidades del contexto educativo nacional, regional y local.

Son una serie de normas y criterios que abordan, desde el en-foque intercultural bilingüe, diferentes planos respecto a la oferta educativa para niñas y niños indígenas: lo relativo a la educación intercultural bilingüe en general; lo relativo a la acción educativa inter-cultural bilingüe; y, particularmente, lo relativo al “deber ser” en los servicios de educación indígena.

Los Lineamientos Generales para la Educación Intercultural Bi-lingüe para las Niñas y los Niños Indígenas están contenidos en los cuarenta y dos principios que se anotan a continuación.

  1. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas estará orientada por los fines y propósitos educativos expresados en el marco filosófico nacional.
  2. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas favorecerá su desarrollo integral y armónico como individuos y como miembros de la sociedad.
  3. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas considerará la diversidad cultural y lingüística de los pueblos indígenas y se adaptará a sus necesidades, demandas y condiciones de cultura y lengua, poblamiento, organización social y formas de producción y trabajo.
  4. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas será intercultural y bilingüe.
  5. Se entenderá por educación intercultural aquella que reconozca y atienda la diversidad cultural y lingüística; promueva el respeto a las diferencias; procure la formación de la unidad nacional, a partir de favorecer el fortalecimiento de la identidad local, regional y nacional, así como el desarrollo de actitudes y prácticas que tiendan a la búsqueda de libertad y justicia para todos.
  6. Desde esta posición intercultural se entenderá la educación bilingüe como aquella que favorezca la adquisición, fortalecimiento, desarrollo y consolidación tanto de la lengua indígena como del español, y elimine la imposición de una lengua sobre la otra.
  7. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas promoverá la generación de condiciones sociales, administrativas y pedagógicas que garanticen su acceso, permanencia y logro educativo, considerando las características, condiciones y capacidades reales del contexto educativo nacional, de cada centro educativo y del contexto social y cultural en que éste está inmerso.
  8. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas procurará garantizar la articulación entre los niveles de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria y, consecuentemente, la continuidad y progresión del proceso educativo.
  9. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas impulsará la innovación pedagógica, así como la flexibilización de los planes y programas de estudio, del uso de los materiales educativos y de las formas organizativas, atendiendo a las características de la cultura comunitaria y sin menoscabo de los niveles de logro educativo establecidos nacionalmente.
  10.  La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas promoverá el uso y la enseñanza de la lengua indígena y del español en las diferentes actividades del proceso educativo, por lo que ambas lenguas serán tanto objeto de estudio, como medio de comunicación.
  11. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas impulsará la formación de docentes, directivos y personal técnico como un proceso integrado sistemático y permanente que garantice la continuidad y progresión de las acciones de formación inicial, de actualización, y de nivelación académica y superación profesional.
  12. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas impulsará el trabajo colegiado de docentes, directivos y personal técnico, procurando las condiciones académicas y administrativas adecuadas para su desarrollo.
  13. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas promoverá la reorientación de las funciones de los equipos técnicos, de los jefes de zonas y supervisores, de los asesores y de los directores de escuela, para que atiendan equilibrada y efectivamente los ámbitos académicos y operativos.
  14. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas promoverá la participación de la comunidad educativa y de las autoridades, organizaciones e individuos de la comunidad indígena, tanto en la definición de los propósitos y contenidos educativos, como en el desarrollo de los procesos que se realicen para lograrlos.
  15. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas promoverá la participación de la comunidad educativa, de la comunidad indígena y de la comunidad en general como mecanismos de control social de la oferta educativa.
  16. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas impulsará el desarrollo de procesos de evaluación continua y permanente que permitan asegurar el cumplimiento de la normatividad, así como orientar la toma de decisiones para la intervención institucional.
  17. La educación que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas impulsará el desarrollo de procesos y mecanismos que contribuyan al fortalecimiento de las capacidades de planeación y administración de las instancias educativas estatales.
  18. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, la acción educativa estará orientada por líneas de formación, entendidas como la traducción pedagógica de los fines y propósitos educativos y de los contenidos culturales esenciales de la educación, expresados en el marco filosófico nacional.
  19. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe que se ofrezca a las niñas y los niños indígenas, la acción educativa contribuirá a satisfacer sus necesidades básicas de aprendizaje, entendidas como todo aquello que los miembros de una sociedad requieren aprender para sobrevivir, desarrollar plenamente sus capacidades, formar parte consciente y activa de la sociedad, vivir y trabajar con dignidad, participar en el desarrollo social, mejorar su calidad de vida y continuar aprendiendo.
  20. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, la acción educativa contribuirá a satisfacer sus necesidades educativas, considerando sus características, necesidades e intereses particulares, así como a los tiempos que requieren para alcanzar los logros educativos.
  21. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se deberá contribuir a satisfacer sus necesidades educativas y básicas de aprendizaje, la acción educativa favorecerá el logro de competencias básicas y la apropiación de contenidos escolares pertinentes a éstas.
  22. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se considerará al contenido escolar como elemento cultural que se selecciona para ser estimulado, transmitido o adquirido intencionalmente por medio de la experiencia educativa, y se refiere tanto a conocimientos, hábitos, habilidades y destrezas, como a actitudes y valores.
  23. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se promoverá que en la selección de los contenidos escolares se consideren tanto aquellos acordados para la educación básica nacional, como los que emerjan de la cultura comunitaria indígena, garantizando la articulación y complementariedad entre los saberes locales, regionales, nacionales y mundiales.
  24. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se promoverá la adopción de enfoques didácticos globalizadores que favorezcan el desarrollo de procesos de enseñanza y aprendizaje que permitan acceder de manera efectiva a los logros educativos.
  25. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se promoverá que, des-de enfoques didácticos globalizadores, se privilegie la apropiación de aprendizajes socialmente significativos que resulten útiles a la vida presente y que se constituyan en la base de futuros aprendizajes.
  26. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se procurará que las experiencias de aprendizaje impulsen el uso y la enseñanza de la lengua indígena y del español, para favorecer el desarrollo amplio y sólido de ambas lenguas.
  27. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se promoverá el reconocimiento del valor pedagógico y didáctico que representa el uso y la enseñanza de las lenguas indígenas y del español, como portadoras de los símbolos de las culturas indígena, nacional y mundial.
  28. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se procurará que las experiencias de aprendizaje privilegien el uso y la enseñanza en la lengua materna —sea indígena o español— para tener acceso, posteriormente a una segunda lengua.
  29. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se procurará que los materiales educativos sean seleccionados a partir de su congruencia con los propósitos y contenidos educativos, y su pertinencia con las características de los procesos de enseñanza y de aprendizaje que en cada aula se desarrollan.
  30. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se procurará que los materiales educativos, tanto en lengua indígena como en español, sean utilizados con creatividad, tomando en cuenta su versatilidad y sin privilegiar unos sobre otros.
  31. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se impulsará la elaboración de materiales educativos por los alumnos y los maestros, como parte misma de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
  32. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se promoverá que los libros de texto para el trabajo en lengua indígena se elaboren en consonancia con los propósitos y contenidos educativos y la dinámica cultural comunitaria, procurando que su presentación se haga, preferentemente, sólo en lengua indígena.
  33. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se propiciará el uso de los medios electrónicos de comunicación y de las nuevas, tecnologías disponibles, para enriquecer los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
  34. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se promoverá que la evaluación que se realice de los procesos de enseñanza y de aprendizaje, así como de los logros obtenidos por los alumnos, sea formativa continua y permanente, que involucre a toda la comunidad educativa y que permita la toma de decisiones pedagógicas adecuadas.
  35. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se impulsará el desarrollo de procesos de evaluación interna de y en cada centro educativo, como parte del trabajo habitual y como uno de los elementos que contribuya a mejorar progresivamente al servicio que éstos ofrecen.
  36. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se propiciará que la formación de los docentes, directivos y personal técnico sea reflexiva, autocrítica, dialógica y propositiva, y que tienda a mejorar la práctica cotidiana.
  37. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se procurará que las acciones para la formación de los docentes, directivos y personal técnico garanticen el desarrollo de sus competencias tanto en lengua indígena como en español.
  38. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se impulsará el reconocimiento de los centros de trabajo y de los consejos técnicos, como los espacios privilegiados para la formación de docentes, directivos y personal técnico.
  39. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se impulsará la articulación de las diferentes alternativas de formación de los docentes, directivos y personal técnico, para que en conjunto respondan a las expectativas y necesidades que enfrentan éstos en su práctica cotidiana.
  40. En los Servicios de Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas, se favorecerá la integración de las niñas y los niños indígenas que presenten necesidades educativas especiales, atendiendo a sus características particulares y a los tiempos que requieren para alcanzar los logros educativos.
  41. Los Albergues Escolares y Centros de Integración Social tenderán a fortalecerse o reorientarse para que las niñas y los niños indígenas reciban los apoyos educativos y asistenciales que posibiliten, de manera pertinente y equitativa, la consolidación de oportunidades de ingreso, permanencia y logro educativo, en los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas.
  42. En los Servicios de Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas se impulsará el desarrollo de proyectos y programas —preventivos, remediales o compensatorios— que con-tribuyan a mejorar el servicio que éstos ofrecen.

Notas
1 Conclusiones del Primer Seminario Nacional de Educación Bilingüe, 1976.
2 Lineamientos Generales para la Educación Inter-cultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas.
3 Documentos de trabajo del taller de interculturalidad.
4 Lineamientos Generales para la Educación Intercultural Bilingüe para las Niñas y los Niños Indígenas.

Autor: Margarita Jacinto Arrazola
Fuente: Revista Educar del Gobierno del Estado de Jalisco