Machistas contra racistas

Entre los países del Continente Americano no se puede negar que los habitantes de Estados Unidos han sido racistas por mucho tiempo, y en muchas regiones de ese país lo siguen siendo.

Recuerdo personalmente los comentarios de mis jefes, médicos y cirujanos del Hospital Mercy de Denver, Colorado, cuando a sus colonias “blancas” llegaba a habitar una familia de negros; la irritación, el descontento, el rechazo, eran seguidos por agresiones, violencia y aun amenazas de muerte hasta que los nuevos inquilinos se cambiaban de casa.

Cosa semejante sufrió un gran compositor y cantante, Nat ‘King’ Cole, a quien se le negó la venta de una casa que quería comprar en Hollywood.

El racismo legalmente terminó cuando se permitió a los estudiantes negros asistir a la escuela y se prohibió la discriminación en los autobuses y otros medios de transporte, pero el sentimiento racista persiste.

Por otra parte, los mexicanos presumimos de ser muy machos, pero los yanquis no se quedan atrás; ocho de cada diez norteamericanos consideran a la mujer un “objeto”, y por eso pululan los “table dance”, donde las mujeres se exhiben con poca ropa o sin ella, como animales en un zoológico, solamente para ser vistas por estúpidos y babeantes espectadores quienes, como premio, colocan billetes entre las minúsculas ropas de las mujeres.

Fuente: diario.com.mx