Sucre: capital plena del racismo colonial

Nuevamente el racismo esa herencia colonial se ha manifestado de la manera más patética, y es que la ciudad de Sucre, al ser la sede del Poder Judicial, es una ciudad llena de abogados, que desde la posesión de la Ministra de Justicia demostraron su rechazo con el argumento de que “no era abogada”.

Pero este discurso ocultaba el verdadero sentido del rechazo: el profundo racismo que existe en la mente de los “doctorcitos de Charcas”; esta manifestación racista ha sido hábilmente instrumentalizada en el discurso de la capitalía plena.

Por otra parte el racismo se ha convertido en un hilo unificador de acciones políticas particulares como los de la actual alcaldesa y el presidente del Concejo Municipal, que utilizando la presión y el chantaje movilizan a los trabajadores como grupos de choque. A esto hay que añadir el papel de los catedráticos, especialmente de la carrera de Derecho (símbolo sucrense por excelencia), que utilizan a los estudiantes como “carne de cañón” y como producto de su prédica racista. Han logrado envenenar sus mentes a tal punto que han negado a sus padres de origen quechua.

En Sucre el pensamiento racista ha sido una constante histórica, sino remontémonos a revisar las agresiones incluso contra el Mariscal Sucre. Los presidentes como Belzu y Daza fueron rechazados por el pensamiento racista por no pertenecer a la “clase dominante” y soportaron las afrentas y actos de la mentalidad colonial-racista.

Fuente: rebelion.org