Racismo se afianza en Suiza

En toda Suiza, los carteles de campaña del partido están pintados con esvásticas. Entre ellas, como un sandwich, está la cara de un hombre mayor, muchas veces desfigurado con un inequívoco bigote como cepillo de dientes, dibujado en negro.

Se puede perdonar a cualquiera por pensar que Adolf Hitler había salido de su tumba y estaba planeando una vuelta para la muy disputada elección general suiza de este fin de semana. Si el graffiti antinazi es algo por lo cual guiarse, entonces la fuerza de la oposición pública al Partido del Pueblo Suizo (SVP) conducido por el millonario industrial y ministro suizo de Justicia, Christoph Blocher, es masiva.

Y sin embargo el partido anti Europa, antiinmigrantes, que ha sido acusado de fascismo latente, está ubicado para emerger nuevamente como el más grande de Suiza en las encuestas del domingo. Los sondeos de opinión publicados ayer sugieren que el SVP podría aumentar su cuota del voto en más del 27 por ciento. Blocher, de 57 años, atribuye su éxito político a sus políticas nacionalistas, de Estado antibienestar social y antiparásitos y a su liberalismo económico thatcherista. Ganó popularidad y causó controversia a raíz de una campaña antiextranjeros que llevó a su partido a pedir que los inmigrantes convictos por delitos fueran echados de Suiza

Fuente: pagina12.com.ar