Nación Camba

A punto de estallar el caldero, Bolivia se aproxima al encontronazo secesionista que la gran oligarquía ha preparado para el próximo domingo, mediante un “referéndum” que promueve la “fundación” de una “segunda república”, conservando para sí la gran tajada de los recursos naturales pertenecientes a todos los bolivianos.

Modelo texano (1836) o estrategia panameña (1903), made in USA, lo cierto es que los barones bolivianos persiguen la “fundación” de una “segunda república apartada del atraso y la miseria” de la “primera”, que profesa “un execrable centralismo colonial de Estado que explota a sus colonias internas, se apropia de nuestros excedentes económicos y nos impone la cultura del subdesarrollo, su cultura”.

Con 30 por ciento de la población de su lado, “orgullosamente mestiza” y a favor de “nosotros mismos”, porque “no estamos de acuerdo con el país miserable que nos quieren imponer” (según sus propias estimaciones y calificativos), la oligarquía de aquel país sudamericano pretende robarse, por medio del secesionismo, el 70 por ciento del territorio boliviano, o lo que es lo mismo, de la porción más rica del pastel.

Los “orgullosamente mestizos”, promotores de la llamada “nación Camba”, no son otros que los grandes capitales, nacionales y foráneos, que esquilman a los bolivianos desde tiempo inmemorial, asentados en el Departamento de Santa Cruz y que ahora se dicen representados por, entre otros, el Comité Cívico pro Santa Cruz, las cámaras Agropecuaria del Oriente y de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz, las federaciones de Empresarios y de Ganaderos de Santa Cruz, y la neo nazi Unión Juvenil Cruceñista, especialista en atacar a la población indígena.

Fuente: jornada.unam.mx