El mestizaje en México

EL MESTIZAJE EN MÉXICO. Guillermo Marín. Los conceptos de mestizo y mestizaje son muy utilizados en el lenguaje común, especialmente cuando se habla de culturas y de razas. Pero es bueno tratar de hacer un análisis que nos permita tener mayor claridad sobre este tema.

Los conceptos de mestizo y mestizaje son muy utilizados en el lenguaje común, especialmente cuando se habla de culturas y de razas. Pero es bueno tratar de hacer un análisis que nos permita tener mayor claridad sobre este tema.

Primero debemos de partir de que, científicamente, solo existe una raza en el planeta Tierra, “La raza humana”. También debemos apuntar que su origen se ha determinado científicamente en África. Esto es, que todos los humanos venimos de un mismo tronco común y que éste se originó en África, por lo que a través de mucho tiempo, los seres humanos hemos ido poblando el planeta y hemos creado diferentes variantes raciales.

También, con propiedad, racialmente no existe ninguna “raza pura”, todas los pueblos del mundo vienen de un sin fin de mezclas a través de mucho tiempo. El concepto de “raza pura” o “pureza de la raza”, proviene de la ignorancia y del racismo. En todo caso, y a manera de sarcasmo más que de realidad, podríamos suponer que los únicos “puros” serían los miembros de algún pueblo del África, pero sabemos que esto no es así. No existen “razas” y menos puras, los seres humanos no somos perros, vacas o caballos.

En donde sí existe diferencia entre los seres humanos es en la Cultura. Aquí sí podemos encontrar diferencias entre los seres humanos, pero en nada tiene que ver su morfología o su color de piel. La CULTURA es la suma de conocimientos y sentimientos para entender el mundo y la vida, para darle un determinado significado y sentido de trascendencia. La Cultura son todos los conocimientos y sentimientos que han sido sistematizados a lo largo del tiempo por un pueblo, a través de la experiencia vivencial para resolver los problemas existenciales, primero de orden material y después de orden espiritual.

De modo que en la historia de la humanidad, han existido diferentes tiempos y diferentes espacios, por lo que los seres humanos han creado diferentes respuestas a los problemas materiales y espirituales. No es lo mismo los problemas de subsistencia del año 2007 a los de 1521 y no es lo mismo los problemas de subsistencia en la costa que en la montaña, en América que en Europa. Problemas diferentes, diferentes soluciones, por ende diferentes Culturas. De modo que, con propiedad, no existen Culturas superiores o inferiores, solo Culturas diferentes. Lo que sucede, por desgracia, es que existen Culturas dominantes y culturas dominadas.

La ignorancia o “la mala leche” hace que se etiquete a una Cultura con una raza. Pero esto es decadente racismo o infame ignorancia. Permítame explicarme, amable lector. Podemos tomar a un niño recién nacido de una comunidad mixe y entregarlo a la crianza en una familia parisina. Después de 20 años tenderemos a un francés, moreno y con el cabello muy lacio, pero completamente francés. ¿Qué es lo que lo hace francés? La forma de entender e interpretar el mundo y la vida, su lengua, sus valores, sus tradiciones, sus costumbres. Pero se puede hacer inverso el experimento. Tomamos a un niño parisino recién nacido y lo damos a la crianza en una comunidad mixe y 20 años después tendremos a un indígena mixe, solo que blanco y con los ojos claros, pero será mixe de corazón. En México existen indígenas blancos y de ojos claros, tanto en Oaxaca, como en Puebla o en Jalisco.

Por otra parte, tampoco existen en la actualidad “Culturas puras”. En la Historia de la Humanidad solo existieron seis civilizaciones con “origen autónomo”, es decir, que no tomaron “prestamos culturales” de ninguna otra civilización. Mesopotamia, Egipto, China India, México y la Zona Andina son las únicas civilizaciones que tienen “Elementos Culturales” propios, todos los demás pueblos y culturas posteriores, han tomado Elementos Culturales de estas seis civilizaciones y los han ido mezclando y enriqueciendo a través del tiempo.

México (El Anáhuac) por ejemplo, le dio a la humanidad el maíz, el chocolate, la vainilla, el cero matemático, la cuenta del tiempo, etc. Nadie “importó” estos elementos culturales, fueron creados por nuestros Viejos Abuelos a través de su sabiduría. En 1519 llegaron los europeos y los africanos, y poco más tarde, por La Nao de la China, llegaron los elementos culturales de Asia, como el reboso y el arroz, para integrase para siempre a “nuestra cultura”. En efecto, a partir de la invasión europea, llegaron al Anáhuac manifestaciones culturales de todo el mundo y la Cultura Madre (la anahuaca) se las fue “apropiando” hasta crear un maravilloso sincretismo cultural, que hoy llamamos “cultura mexicana”.

Para 1519 en el Anáhuac existían muchas culturas diferentes, pero todas unidas por un tronco común que era LA TOLTECÁYOTL. Por ejemplo: los nahuas a la representación de la divinidad asociada al agua le llamaron Tláloc, pero a lo misma divinidad los mayas le llamaban Chac, los zapotecos Cosijo y los totonacas Tajín, etc. Todos se referían al mismo concepto, con diferente nombre y con diferente iconografía, pero TODOS tenían el mismo significado filosófico-religioso y todas las repretensiones físicas compartían una legua de serpiente y unas anteojeras. Por lo que no se puede afirmar que existiera una “pureza cultural”.

Por supuesto que la mezcla entre los propios pueblos del Anáhuac fue total y permanente. Los zapotecos se mezclaban con los mixes y estos con los mayas. Encontrar en los años setentas una zona arqueológica maya en Tlaxacla rompió el mito de estas supuestas “purezas”. Es más, en la memoria histórica de muchos pueblos indígenas del Anáhuac, se tiene el recuerdo de grandes migraciones de Sudamérica.

Y que decir de los “españoles” que llegaron al Anáhuac. En primer lugar España en 1492 apenas se empezaba a formar. Durante ocho siglos fue un el Sultanato de Córdoba. Culturalmente, en ese momento, España era más mora que ibera. Y sí lo vemos desde el punto de vista racial, podemos decir que a la Península Ibérica llegaron los visigodos, los godos, los celtas, los berber, los fenicios, los cartagineses, los romanos, de modo que los españoles son una inmensa mezcla de pueblos y culturas.

Para el caso del México actual, podemos afirmar que somos un país mestizo en lo racial (totalmente) y en lo cultural (parcialmente). El INEGI habla de un 10% de indígenas, se supone que existe un 10% de criollos, entendido como extranjeros nacidos en México y un 80% de mestizos. No existen, ni han existido nuca los “indígenas puros”. Ni racial ni culturalmente. Eso es un mito producto de la ignorancia o del racismo. Los indígenas de hoy en día, además de ver la tv y tomar coca cola, tienen 488 años de mezclas, no solo por violación por los españoles durante los 300 años de Colonia, sino que los casamientos entre indígenas, negros y en menor medida asiáticos fue constante.

Durante el siglo XIX empezó la movilidad social, física y cultural; Benito Juárez y su familia es un ejemplo perfecto de esta movilidad y mezcla. Para el siglo XX, con la Revolución Mexicana se dio la gran mezcla cultural y racial de lo que hoy es México. Los mexicanos, indígenas, mestizos y criollos, somos una gran mezcla de mezclas, como todos los pueblos del mundo.

Sin embargo, en el aspecto cultural, no cabe la menor duda que la base SUSTANTIVA del mestizaje es la Civilización del Anáhuac, que tuvo 7500 años de desarrollo humano endógeno y que tiene quinientos años de un maravilloso enriquecimiento con las culturas y pueblos de casi todo el mundo.

El problema del mestizaje cultural en México, es que ha sido “manipulado negativamente” por la colonización. En efecto, la Cultura Madre indígena es muy fuerte y estructuralmente sostiene nuestro rico y diverso mestizaje, pero la colonización mental y espiritual, ha hecho que los mexicanos despreciemos nuestra parte indígena (la raíz), que la desconozcamos, que la rechacemos a pesar de ser la parte más vigorosa de nuestro Ser.

Por eso Octavio Paz apunta que vivimos en “un laberinto de soledad”, buscando afuera, un rostro que nos identifique. Los mexicanos TODOS, criollos, mestizos e indígenas, urbanos o rurales, todos, tenemos nuestra más profunda raíz en los 7500 años de desarrollo cultural de la Toltecáyotl. No hemos llegado a la totalidad plena de nosotros mismos, por la estúpida actitud de despreciar y desconocer “lo propio nuestro”.

Cuando los mexicanos integremos todas nuestras partes en un todo, en ese momento se cumplirá el concepto de “La Raza Cósmica” de Vasconcelos. Potencializar la parte europea, con la africana, en base a la matriz cultural indígena del Anáhuac, nos dará el verdadero rostro propio y el sólido corazón verdadero con el que se construyó Teotihuacan, Monte Alban o Palenque.

Nuestra miseria existencial ha sido vivir de espaldas a la sabiduría indígena, tratando de ser “aceptados” por España durante 300 años, por Francia durante 100 años y ahora por E.U. durante estos últimos 100 años (500 años de permanente rechazo).

Los mexicanos somos mestizos racialmente y debemos de trabajar mucho, a través de la descolonización mental, para llegar a lograr la plenitud de un mestizaje cultural. Debemos de dejar de ser “extranjeros incultos en nuestra propia tierra” y en vez de ser “gringos de tercera”, debemos aprender a ser MEXICANOS DE PRIMERA.

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