Hombres antiguos y sabios

Hubo en estas tierras del origen, antes de que fueran conquistadas y bautizadas con el nombre ignoto y extranjero, una constelación pluri-racial y multilingüe de pueblos, de mitos, de universos humanos semejantes pero también diferentes que habían llegado a un alto grado de equilibrio y esplendor surgidos de la materia nutricia de la naturaleza primordial.

Pero el eje de su equilibrio quedó roto hace cinco centurias bajo la violencia de la conquista, de la depredación, de la destrucción, de la esclavitud que produce los imperios.

La conquista y la colonización fueron a medias derrocadas, como también sucede siempre con los imperios. Pero entonces fuimos nosotros, los mestizos, descendientes por una de las vertientes de nuestra sangre de aquellos pueblos y razas sojuzgados, los que rivalizamos primero y luego aventajamos a nuestros padres europeos en los excesos y atrocidades de la opresión, explotación y destrucción de nuestros medio-hermanos naturales, de sus culturas, de sus sistemas y modos de vida.

Esto continúa hasta hoy. Y es de esta ruptura histórico-social, de esta irrestañable herida biológica y ontológica de donde brota el clamor sordo y como soterrado de los pueblos indígenas, pero también los estigmas aberrantes de nuestra doble condición de usurpadores y opresores.

Fuente: abc.com.py