Racismo y colonialismo

En su significado político moderno, especialmente a lo largo del siglo XX, y si se quiere, posmoderno, en lo que va del siglo XXI, el racismo es la pretensión de los llamados blancos de menospreciar, maltratar y hasta aterrorizar a las personas que estimen que son de “razas inferiores”, siempre para ponerlos a su servicio y beneficiar sus ambiciones de riqueza y poder.

Ha sido, en el siglo pasado, y sigue siendo hoy una de las peores lacras sociales a escala mundial, que aún prevalece como rezago de las épocas esclavistas en la historia de la humanidad.

El colonialismo, en su significación específica en los siglos XIX, XX y XXI de la historia, es la proyección del racismo al plano de las relaciones internacionales. El intento de desvincular el racismo del colonialismo—muy frecuente en la sociología primitiva que se estudia en universidades e instituciones de poder en Estados Unidos—ha llevado a fragmentar esa gran deformación del espíritu humano y hasta colocarla en el bajo nivel de una costumbre que incluso visualizan muchos como asunto meramente folclórico.

Una clara expresión de ese primitivismo sociológico fue la declaración del senador Barack Obama, precandidato presidencial del Partido Demócrata de Estados Unidos en entrevista de prensa reciente en Puerto Rico, en la cual afirmó que el racismo y el apartheid no tienen relación alguna con el colonialismo.

Fuente: claridadpuertorico.com