De discos, antros, abusos y costumbres

Por lo regular en las discos, téiboles, o antros como se le llama más coloquialmente en México, se presentan las situaciones de racismo más inenarrables que te puedas imaginar, amigo mío, en pleno siglo XXI, donde ya se derribaron las marañas de la superioridad racial, la realeza congénita de jerarquía, o la aberrante ley del apartheid en pleno país sudafricano.

Desgraciadamente hay quienes todavía piensan como los trogloditas de la edad de piedra -para los que son evolucionistas- o quienes piensan como los ungidos de la gracia de Dios –para los que son religiosos.

Es decir, en plena época del celular y laptops, todavía nos enfrentamos con cavernícolas día con día, tan presente como el aire que respiramos. A esos hay que señalarlos por sus abusos y costumbres tan primitivas como parásitas. Cada día que pasa, tanto como ellos llevan a la práctica debemos reprocharlo con todas nuestras fuerzas. Debemos reprobar los actos de discriminación racial, tanto como aquellos practican cotidianamente de manera impune, libre y sin que nadie pueda hacer nada. Vamos, ni siquiera nosotros nos damos cuenta, hasta que sucede algo que de veras impacta las sociedades. Es ahí cuando nos sorprendemos y entonces sí, acudimos a la reflexión. Pero craso error. Debemos de pensar como el aire que respiramos, como el agua que bebemos, debemos tenerlo como una idea prioritaria, porque ello influye en el desarrollo de las sociedades, influye en el noventa y nueve por ciento de nuestros actos. Y no me refiero a otra cosa que no sea el racismo, claro está.

Antes de abundar en la noticia trágica de hoy, el antro News Divine de la colonia Nueva Atzacoalco, limítrofe con el caótico Estado de México por el norte, debo mencionar unos aspectos de este tipo de lugares, concurridos de manera atiborrada por los niños, adolescentes, jóvenes, y no tan jóvenes de hoy.

Fuente: periodicoelsur.com