Profesora castiga a dos niños que se niegan a adorar a Alá

Muchos creyeron que la corrección política llevada a los límites del totalitarismo ´antirracista´ ya no podía ir más allá cuando a comienzos de semana se desvelaba que una profesora británica había castigado a toda su clase sin recreo porque dos alumnos -que fueron especialmente sancionados al salir de clase como escarmiento- se habían negado a realizar las genuflexiones rituales musulmanas para “adorar a Alá” durante una clase de ‘otras religiones’.

Pero no pasaron más de un par de días hasta que el récord cayó fulminado por otra mujer, esta vez una escritora profesional de la pedagogía de la ‘tolerancia’. En una guía educativa promocionada por un organismo oficial británico se recomendaba a los profesores mantenerse vigilantes sobre los niños pequeños de guardería que rechazaran comidas exóticas para ellos. Podía ser que las especias les desagradaran. Pero también podía constituir un indicio de “racismo” incipiente del que sería necesario informar de inmediato a las autoridades locales educativas. Las siguientes son las claves de cómo el ´antirracismo oficial´ amalgamado con masivas cantidades de morralla psicológica y pedagógica de la ´tolerancia´ se ceba ya en el Reino Unido con los niños prácticamente desde que nacen.

La noticia es ya exhibida de forma jocosa en medio mundo. Desde Rusia, la cosa se presenta con un risueño titular: “¿No te gustan el curry o los tallarines chinos? ¡Eres un racista!”. El ‘racista’ es, en este caso, un niño o una niña de hasta dos años y pico de edad, el ‘target’ pedagógico de la guía titulada “Los niños pequeños y la justicia racial” (índice – pdf) , escrita por Jane Lane, descrita en el tomo como “una trabajadora activista de la igualdad racial en los primeros años de la infancia”. A Jane Lane no le interesa que a los niños no les gusten las verduras, sino que no se coman sin rechistar el cuscús bien especiado que les puedan colocar de almuerzo. Y cuando Lane dice niños, dice niños. “Toddlers”, según la palabra que, en inglés, designa a los pequeños que apenas han comenzado a andar y cuyo rango de edad se extiende hasta los dos años o dos años y medio.

Fuente: elmanifiesto.com