Una proposición atrevida

Los seres humanos necesitan de símbolos, signos, ritos, mitos que les permitan estar regresando continuamente a sus orígenes para descubrir en ellos su propia identidad; también lo hacen las naciones como entes colectivos.

La fecha establecida para consignar el momento en que una nación pone fin a su calidad de colonia y da comienzo a una vida independiente jamás corresponde a la verdad. Porque la emancipación es un proceso, es decir, un suceso que se compone de muchos otros. No puede, por consiguiente, reducírsele al producto de un mezquino momento en la vida de una formación social.

Es más: la emancipación puede desencadenarse con inusitada celeridad como, también, es capaz de hacerlo con exasperante lentitud. La historia de las naciones independientes comienza, no obstante, en un momento dado, en un día que es el ‘día nacional’, el ‘día de la independencia’, un suceso verídico al que se le atribuyen cualidades que jamás ha tenido; en suma, la historia de las naciones independientes empieza con una invención.

Fuente: continente.nu