Historia oculta de El Salvador

El asesinato de Roque Dalton y la traición a la revolución salvadoreña. Es bien sabido no solo en El Salvador sino también a nivel internacional que Joaquín Villalobos, ex dirigente del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP) es responsable por el asesinato de Roque Dalton en Mayo de 1975. Dalton fue falsamente acusado de haber sido agente de la CIA como justificante que ocultaría otros motivos que sus asesinos tenían para cometer el crimen.

Por declaraciones de diferentes personas que conocen sobre lo relacionado con el caso y documentos existentes, se ha sabido que Dalton fue asesinado en medio de una tensa situación interna entre dirigentes del ERP relacionada con profundas contradicciones fruto de la inexperiencia y conocimiento sobre métodos adecuados para su dirección. Armando “Pancho” Arteaga fue también asesinado por los mismos que asesinaron a Roque Dalton.

En una entrevista con Joaquín Villalobos, el periodista Juan José Dalton quien es hijo de Roque Dalton, pudo comprobar por declaración del mismo Villalobos que el es responsable del asesinato de su padre: “fue injusto, un error de juventud y lo mas grave que cometí…” Con esta declaración del mismo asesino de Roque Dalton, no hay dudas de que Villalobos es responsable directo por la muerte del poeta salvadoreño. También, el antecedente criminal de Joaquín Villalobos incluye haber asesinado a un alto número de Alcaldes en zonas de conflicto durante la guerra como ejecutor de las políticas del FMLN. Y para rematar, Villalobos tiene también antecedente de ladrón y traidor, según declaraciones del nicaragüense Humberto Ortega quien en 1990 lo acuso de haberle robado un lote de armas y ordeno su captura.

Durante la intensidad de la guerra en 1982, Salvador Cayetano Carpio, Comandante Marcial y uno de los fundadores de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) en 1970, dijo: “Los del ERP no son ni nunca fueron auténticos revolucionarios sino social demócratas armados que terminaran traicionando a la revolución salvadoreña…” El Comandante Marcial no solo predijo lo que Villalobos y otros harían, sino que acertó con una impresionante certeza lo que hoy después de largos años se ha podido conocer ampliamente: Villalobos junto con otros en la dirigencia del FMLN –incluyendo Schafick Handal– estaban ansiosos de firmar los mal llamados “acuerdos de paz” sin consultar al pueblo salvadoreño. Y de hecho así fue después de morir “suicidado” el principal opositor al infame negocio: Comandante Marcial, Salvador Cayetano Carpio. Es bien sabido que el Comandante Marcial declaro en diferentes ocasiones que las FPL consideraba la negociación solo como un medio de lucha estratégico y auxiliar que pudiera permitir a los combatientes avanzar en la derrota militar del enemigo. La decisión de “negociar” el proceso de liberación del pueblo salvadoreño fue tomada por un reducido grupo de individuos que desde el principio, demostraron lo que realmente eran antes, durante y después de la guerra: enemigos de los verdaderos intereses del pueblo salvadoreño. En el caso del Partido Comunista Salvadoreño (PCS) y sus lideres incluyendo Schafick Handal, es bien sabido que desde un principio se negaron hasta el ultimo momento a apoyar ni mucho menos participar directamente, en la lucha armada que las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) junto con el pueblo salvadoreño, impulsaron desde muchos años antes de su misma concepción y creación con el autentico liderazgo revolucionario del Comandante Marcial, quien siempre estuvo acompañado por otros no menos importantes ex miembros del PCS quienes por las mismas razones que el tenia para haber abandonado el PCS, iniciaron la lucha política-armada en el país dentro de un esquema realmente honesto y revolucionario que buscaba la verdadera liberación del pueblo salvadoreño. Tradicionalmente, los lideres del PCS de origen pequeño burgués siempre dieron preferencia e impulsaron la ilusoria idea de tomar el poder por medio del sistema electoral, una opción que en el caso de El Salvador, dejo de tener sentido debido a los descarados fraudes apoyados por la oligarquía criolla y sus aliados yanquis. Durante el transcurso del desarrollo político-militar liderado por las FPL aparecieron otras organizaciones como el ERP, que desde su inicio en el ámbito local demostraron ser militaristas, aventuristas y revisionistas desvinculados de las masas, habiendo realizado todo tipo de acciones armadas (incluyendo asesinatos) cuyas razones eran realmente desconocidas por el pueblo del cual no tenían apoyo. Cuando aparecieron, los del ERP eran jóvenes que no pertenecían a núcleos de clases populares; entre ellos/ellas había “centristas,” social demócratas y hasta anarquistas que habían vivido en Europa y tenían su propia concepción de lo que pudiera ser un proceso de liberación en el contexto de un país como El Salvador. No eran una organización o grupo vinculado orgánicamente al núcleo popular como lo fue las FPL desde su inicio, cuya estrategia político-militar estaba fundada en la Guerra Popular Prolongada (GPP) liderada por el pueblo con la guía de su organización revolucionaria. Esta condición única de las FPL liderada por el Comandante Marcial hasta que los traidores lo asesinaron –porque era un obstáculo en sus trazados planes de traición al pueblo– nunca pudo ser superada por ninguna otra organización que componía el FMLN. Los dirigentes del ERP se destacaron en contradecir, desprestigiar y hasta atacar la estrategia político-militar del las FPL que el pueblo apoyaba. Desde su inicio, el ERP demostró ser un grupo compuesto por gente con mentalidad y actitudes revisionistas hasta llegar a la vergonzosa posición de oportunismo y charlatanería.

Las contradicciones y luchas internas del ERP eran tan agudas e irreparables que causaron su propia división; esta situación creada por falta de auténticos principios revolucionarios, produjo la creación de la Resistencia Nacional (RN) a quienes oportunamente se les pudo conocer también como revisionistas y oportunistas de “izquierda,” que en el fondo solo buscaban su propio beneficio y no la verdadera liberación del pueblo salvadoreño.

Otra organización producto de la división debido a carecer de auténticos principios revolucionarios y no comprometidos con el pueblo es el Partido Revolucionario de Trabajadores Centroamericanos (PRTC). La única diferencia con esta organización es que para sus dirigentes la revolución debería ser en un ámbito Centroamericano. Por ultimo, esta el PCS que para no quedar al margen del proceso revolucionario liderado realmente por las FPL y no por ninguna de las otras organizaciones, crearon su brazo armado conocido como Fuerzas Armadas de Liberación (FAL).

Con excepción de las FPL, todas las otras organizaciones aun cuando decían impulsar la revolución salvadoreña por medio de la lucha armada, en la práctica demostraron una multitud de contradicciones que no fueron corregidas aun hasta el final cuando se realizo la traición al pueblo salvadoreño conocida como “acuerdos de paz.” Cada una de esas organizaciones solo “jalaban para su propio lado” como si la liberación del pueblo salvadoreño se hubiese tratado de un mero negocio sin principios. Cada uno de esos grupos “revolucionarias” se consideraban como la vanguardia de la revolución salvadoreña mientras el enemigo hacia sus planes para destruirlas alrededor de un macabro entorno social que producía un promedio de 1.200 cadáveres torturados por mes, o sea, aproximadamente 40 muertos diarios!!

A través de los años que pasaban dentro del proceso, el accionar militar de las FPL aumento en cantidad y calidad pero muchos de los valiosos elementos fundadores fueron cayendo en combate, oportunidad que aprovecho “Ana María” (Ana Melida Montes) como segunda en la organización para poner en puestos vacantes de dirección, a nuevos elementos procedentes del sector universitario, de clase media o pequeños burgueses; estos elementos se distinguían por poder hablar con palabras bonitas y convincentes, pero la pobreza, el sufrimiento y la represión solo la conocían en teoría; no sabían ni conocían las extremas condiciones inhumanas en la que vive la mayoría del pueblo obrero y campesino en El Salvador. Los puestos vacantes de dirección fueron ocupados por esos elementos burgueses que hacían suya la bandera de la revolución y como consecuencia de estos cambios, pronto se pudo notar la diferencia en los métodos de trabajo; se abandonaron los programas de estudio político-ideológico bajo la participación conciente en la realización concreta de las tareas, desapareció la consigna “vencer o morir” y los nuevos combatientes eran flojos, entregaban las armas al enemigo, cayeron considerablemente las acciones militares en cantidad y calidad. En esta nueva situación, cualquier falta de disciplina ya no la juzgaba el organismo correspondiente sino el jefe militar inmediato, lo cual creo espacio para el subjetivismo que podía ser bien o mal para el acusado, dependiendo de si era amigo o no del jefe militar que hacia las decisiones. Se impuso el criterio político subordinado sobre el militar en vez de haber sido al revés. Esta situación dio origen al amiguismo y compadrazgo que se manifestaba en “yo te cubro tu espalda y vos me cubrís la mía…” La originalidad revolucionaria de las FPL desde su fundación había cambiado notablemente.

Las FPL funciono de acuerdo a la línea estratégica desde su inicio en 1970 hasta aproximadamente 1977 pero a partir de ese año, la dirección fue copada por los mencionados elementos aun cuando la Comandancia estaba compuesta por miembros de la clase obrera, incluyendo “Ana María,” que había promovido gente que ahora ya eran la mayoría en el Congreso y aunque se hicieron decisiones correctas, muchas no se respetaron y no fueron cumplidas debido a la falta de verdaderos principios revolucionarios entre los nuevos miembros. Se equivocaron en muchos análisis entre los que destaca notablemente haber concluido que tres meses después de la ofensiva final de Enero 1981 el triunfo seria favorable para la guerrilla. Este análisis demostró el subjetivismo e incapacidad de una dirección correcta de acuerdo a la realidad objetiva. El trabajo de masas rebaso al militar; las acciones militares decayeron notablemente mientras que las actividades relacionadas con protestas, aumentaron lo cual facilito al enemigo poder golpear a los sindicatos de obreros; el terror de Estado hizo grandes masacres en contra del pueblo mientras su “vanguardia” brillaba por su ausencia, en una época de autentico terror fascista con gran abundancia de actividad criminal por los escuadrones de la muerte a todo lo largo y ancho del país. Cientos de miles fueron brutalmente torturados y asesinados. Esta terrible situación creo condiciones que hizo posible una coordinación de las FPL con las otras organizaciones hasta crear la alianza que conocemos como el FMLN. La alianza era necesaria pero el problema surgió cuando las FPL fueron absorbidas por la estrategia no revolucionaria de las otras organizaciones; por ejemplo, la estrategia de GPP que tenia las FPL fue totalmente anulada y desde entonces, ya no había que pensar en tomar el poder por las armas para lograr la liberación del pueblo salvadoreño, sino que la lucha armada seria solo para presionar al enemigo para que concediera un dialogo y así “negociar” (como en una empresa) el fin de la guerra para poder participar en “elecciones” y compartir el poder. El pueblo que ponía los muertos nada sabia de toda esta manipulación engañosa elaborada por un pequeño grupo de traidores, entre los cuales estaba el traidor y asesino Joaquín Villalobos, el pequeño burgués y falso “revolucionario” Shafick Handal y otros.

Las consignas que eran “revolución o muerte” y “el pueblo armado vencerá” después fueron “perdón y olvido” y la expresión que decía “porque el color de la sangre jamás se olvida, los masacrados serán vengados” simplemente paso al olvido conveniente como si nada hubiera sucedido en un país destrozado por la tortura y la muerte de al menos 100 mil personas entre las cuales hubieron muchos niños inocentes. El “perdón y olvido” es aceptado fácilmente por dirigentes que no sufrieron la perdida de seres queridos cruelmente asesinados por el enemigo, o por los que tenían sus familiares en el exterior, pero para los combatientes que sufrieron todo lo que implica vivir en guerra o que perdieron a familiares asesinados por los escuadrones de la muerte, el “perdón y olvido” no puede ni debe ser aceptado jamás. También, ¿como pensó el combatiente que solicito 40 Colones para comprar medicinas que su hijo enfermo necesitaba y se le dijo que no había dinero, mientras que el miembro la comandancia tenia acceso a miles de dólares para poder visitar a su familia en el exterior? Piense usted lector(a) como podrá pensar un humilde combatiente que hoy puede ver al traidor y asesino de Roque Dalton [Joaquín Villalobos] vivir como rey en una lujosa residencia en Inglaterra disfrutando de la abundancia y de paseo por diferentes lugares como “consejero de paz” para gobiernos como el del fascista Alvaro Uribe de Colombia ¿Y que se puede decir sobre los lisiados que hoy están en sillas de ruedas, sin ayuda y en el olvido? La mentira, el oportunismo y la vil traición de los que fueron –y continúan siendo– dirigentes del FMLN, es indescriptible para los que creyeron en ellos como verdaderos representantes del pueblo salvadoreño. Esta es la verdad que quieren ocultar.

En el seno de las FPL se inicio una lucha ideológica interna que duro años y que culmino en la tragedia de Abril 1983 con la muerte de “Ana María” que todos conocemos. La información disponible expone que un miembro del Comando Central y Jefe de Seguridad de las FPL, ordeno el asesinato de “Ana María” porque claramente estaba llevando a la organización por el camino de la traición, y que había pactado con miembros de las otras organizaciones que rechazaban la GPP que defendía el Comandante Marcial. Ante lo sucedido, el Comando Central en conjunto acuso sin pruebas al Comandante Marcial como responsable de la muerte de “Ana María,”pero el lo negó hasta el ultimo minuto de su vida y escribió una carta al respecto en la cual explicaba su posición sobre lo ocurrido. Posteriormente, se conoció la identidad del verdadero responsable del crimen, fue capturado y condenado a cárcel en Nicaragua, pero cuando Violeta Chamorro se convirtió en Presidenta del país, ordeno su liberación. Marcial ya había muerto pero no de “suicidio” como quieren hacernos creer. Lo asesinaron porque se había convertido en estorbo para los planes trazados por los traidores del pueblo salvadoreño.

En el Congreso de las FPL de 1983, se glorifico la imagen y memoria de “Ana María” como traidora y su línea oportunista, al mismo tiempo que se condeno la figura del Comandante Marcial por haber querido mantener la estrategia de GPP que representaba la autentica revolución del pueblo salvadoreño. Poco después de ese Congreso, el Frente Metropolitano Clara Elizabeth Ramírez con toda su estructura se sublevo ante la nueva dirección manipulada de las FPL, y se tomaron estaciones de radio en San Salvador para dar a conocer su posición de apoyo a la estrategia de GPP. Fue una audaz acción a la cual se unieron todos los responsables del trabajo internacional y la mayoría de las comisiones nacionales de la organización. Lamentablemente, esta organización no pudo desarrollar su labor pues el gobierno y el FMLN querían matarlos porque su posición era contraria a los intereses de ambos. Esto demostró aun más la vil traición del FMLN al pueblo salvadoreño. Sin embargo, a través de los largos años que han pasado desde los eventos ocurridos en esa época, ha quedado demostrado que tenían razón y luchaban por la verdad que hoy los traidores no quieren que se conozca, para poder seguir engañando al pueblo y participar en “elecciones” inútiles. Después de haber firmado el gran negocio conocido como “acuerdos de pa$” han continuado dividiéndose como resultado de lo ocurrido y hoy, ya es bien conocido que los dirigentes del FMLN fueron y continúan siendo, unos TRAIDORES del pueblo salvadoreño que utilizaron la revolución, para compartir el gobierno fascista que continua explotando y asesinando al pueblo de Atlacatl, Anastasio Aquino, Farabundo Marti y muchos otros mas originales de este sufrido pueblo. Ya basta de mentiras y traiciones. La liberación real del pueblo salvadoreño continúa siendo una tarea inconclusa y también una necesidad histórica que realizar mas temprano que tarde. El vergonzoso y triste papel que el FMLN ha jugado hasta hoy es solo una etapa en el conjunto de la grandiosa historia del pueblo salvadoreño; ha sido una etapa que puede ser vista como útil para que el pueblo adquiera la conciencia necesaria sobre la inevitable necesidad, de hacer una autentica revolución del pueblo tal y como la soñó el Comandante Marcial. Es absolutamente imprescindible entender que la verdadera liberación del pueblo salvadoreño no llegara sino es por medio de la lucha armada a través de la GPP y no por “elecciones” que aun cuando se ganen, no serán la verdadera solución a los problemas del pueblo, por estar adheridas a fundamentos relacionados con la continuación de un sistema social, político y económico dominado por el capital internacional cuyo símbolo es el dinero detrás del cual esta satanas. El triunfo de la revolución deberá pasar al ámbito intelectual y espiritual de los indígenas nativos de esta tierra, para que sean ellas/ellos quienes desarrollen las bases de la futura sociedad libre. No queremos establecer una sociedad fundada en el marxismo-leninismo porque es una ideología falsa de origen europeo, con profundas contradicciones que no se podrán adoptar al pensamiento de los nativos de estas tierras. Los nativos de América tienen su propia ideología y no necesitan conceptos judíos como el marxismo que en la práctica, no es más que otra forma de explotación y control para beneficio de unos pocos, como en el capitalismo.

Recientemente fue arrestado el ex miembro del FMLN Mario Belloso y acusado de haber asesinado a dos policías. Ante este caso, el FMLN le dio la espalda a Belloso y negó tener ninguna relación con el acusado.

Independientemente de si es-o-no-es culpable Belloso de las acusaciones contra el, lo que interesa ahora es determinar si la acción armada tiene validez o no dentro del contexto de la realidad salvadoreña actual. El FMLN y todos los demás sabemos en el fondo de nuestra conciencia que la acción armada realizada por cualquiera que la hizo, tiene validez, es simbólica y representa una opción viable ante la grave realidad de la sociedad salvadoreña. Lo único negativo de la acción armada es que la hizo un solo individuo en vez de haber sido todo un pueblo armado. No vamos a dejar de repetir hasta la saciedad que la verdadera opción del pueblo salvadoreño para lograr su verdadera liberación, es la GUERRA POPULAR PROLONGADA (GPP) sin treguas, acuerdos ni mucho menos “negociaciones” como si de una empresa se tratara. La trágica realidad actual del pueblo salvadoreño es responsabilidad de los que han entregado y traicionado al país, y solo a través de la guerra pura y dura los podremos expulsar o eliminar para extirpar la raíz del mal satánico que unos pocos le imponen a la gran mayoría. La vía electoral por la que tanto apuesta el pusilánime FMLN actual no funcionara. La derecha fascista continuara asesinando, diciendo mentiras, engañando, creando caos y haciendo todo lo demás que los caracteriza. Los fascistas no quieren a nadie mas que ellos en el gobierno y aunque el FMLN gane las elecciones, continuaran con sus criminales acciones sobre lo cual el FMLN, no podrá hacer nada mas que “negociar” otra vez para compartir el poder. Esto será otra traición más al sufrido pueblo Cuzcatleco.

la-verdad-es-libertad.blogspot.com