Hallan reveladoras “maravillas” antropológicas de Guerrero

Las investigaciones antropológicas de los años recientes en el estado de Guerrero llevan de sorpresa en sorpresa: que la presencia olmeca detectada en la región no venía “de afuera”, de la costa del Golfo de México, como antes se aceptaba; que la antigua cultura regional, ahora denominada como “mezcala”, era muy diferente al resto de las del “occidente mexicano”, donde antes se le clasificaba; que el mayor conocimiento del territorio guerrerense llevará a replantear cómo se interrelacionaban las diversas culturas que integraban la civilización que floreció en Mesoamérica.

Que aparte de las cuatro lenguas originarias que hoy se conocen en esa entidad había otras 29, desaparecidas a partir de la Colonia; que ahora se sabe que desde 1901 había ahí grupos revolucionarios, como los fotografiados en Otatlán, en imágenes hasta hace poco desconocidas en México.

De esas y otras “maravillas” arqueológicas, históricas, etnológicas y lingüísticas se hablará durante la tercera mesa redonda El conocimiento antropológico e histórico sobre Guerrero, que, con la participación de unos 140 investigadores mexicanos y extranjeros, se realizará del 26 al 29 de este mes en la ciudad de Taxco, a iniciativa de la Coordinación Nacional de Antropología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y con la colaboración de otras instancias, como el gobierno de ese estado.

Algunas cifras de esa diversidad y riqueza cultural casi inexplorada y desconocida son sorprendentes: por ejemplo, según lo investigado hasta hoy, se han ubicado “al menos” unos 2 mil sitios arqueológicos, de los cuales sólo siete han podido abrirse al público, como informaron miembros del equipo multidisciplinario del Proyecto Integral en Antropología e Historia de Guerrero, del INAH.

Ahora, después de algunos años de investigación, Reyna destacó que, “a grandes rasgos”, ya se puede afirmar que en el actual Guerrero existió una importante presencia de los portadores de la cultura olmeca –hayan sido “quienes hayan sido”, pues faltan más investigaciones–, aunque ya se sabe que no provinieron de la costa del Golfo de México.
Reyna mencionó algunos sitios arqueológicos de culturas y épocas distintas, que van de 2 mil 500 a.C. hasta la llegada de los españoles, como Teopantecuanitlán, de influencia olmeca; La Organera-Xochipala, de la cultura mezcala, y Tehuacalco, de la cultura yope.

Fuente: jornada.unam.mx